El último mes del año


Estamos en el último mes del año 2010, doce meses que han trascurrido en una Guatemala, que se ha visto cubierto su azul del cielo de un manto oscuro, debido a tanta violencia, que ha atacado a miles de guatemaltecos, dejando a muchas personas con un dolor desgarrado por la pérdida de un ser querido.

Hugo Madrigal
madrigalyusuf@yahoo.com

Durante el año que ha trascurrido, hemos venido sufriendo el embate de una violencia incontrolable debido a que las fuerzas encargadas de velar por la seguridad de los ciudadanos no han podido encontrarle una salida al control de tan mal de la sociedad. Las autoridades no han podido encontrar los cuadros importantes para tratar de parar tantos hechos de sangre que ocurren a diario. Y ante un gobierno débil, los oportunistas se aprovechan y hasta se puede decir que tienen «la sartén por mango». Este año también se ha caracterizado por estar tratando de mantener por parte del Gobierno una polí­tica muy demagógica que las personas ya están cansadas de tanta promesa acompañada de la mentira. Hay muchos casos que tendrí­amos que llenar varios Fiat para señalarlos, pero qué le vamos hacer, así­ actúan aquellos que saben que los destinos del paí­s los están hundiendo, imagí­nese estimado lector, la canasta básica cada dí­a más arriba, todos los meses se hacen estudios y no hay manera que se pueda bajar algo tan importante como son los productos básicos del consumidor. La salud ha colapsado, durante este año en muchas ocasiones, los hospitales han tenido que elevar su protesta ante la grave situación, el mes pasado los proveedores de medicina se quejaban porque no les habí­an pagado. Y lamentablemente se vinieron las tormentas encima, donde la naturaleza atacó inmisericordemente a grandes poblaciones del paí­s donde la pobreza es caótica y la vulnerabilidad en que siempre se ha mantenido, por falta de polí­ticas de infraestructuras que viene de muchos años atrás, ha provocado desolación en los sectores más pobres de Guatemala. Da tristeza ver cómo las tormentas y deslaves han dejado a muchos guatemaltecos sin vivienda y otros enseres que como seres humanos tienen derecho. Pero nuestra pobre tierra morena, ha sufrido azotes desde hace muchos años y nunca se han preocupado de los pobladores, hay excepciones de gobiernos que trataron de hacer de Guatemala un paí­s donde la calidad de vida fuera la prioridad, nos referimos al gobierno de Jacobo Arbenz, pero los gringos no lo dejaron avanzar y todo terminó en la primavera de un paí­s, que iba por un buen camino al desarrollo socioeconómico. Los gobiernos desde los tiempos de Vinicio Cerezo, se han dedicado a llevar «agua para su molino», por eso la situación continúa igual, no dejo de decir que hay pueblos que he visitado desde hace más de 25 años, y aún continúan sin progresar y todo por las malas administraciones. Lo que sucede es que desde el gobierno de Cerezo Arévalo, solo se han preocupado por hacer politiquerí­a y eso es lo que nos mantiene atados en un paí­s que por ahora pudiera tener una mejor calidad de vida para los pobladores, hago referencia a los pobres y a los de extrema pobreza. Los guatemaltecos somos un pueblo de fe y esperanza pese a que por muchos años hemos vivido en silencio, esto provocado por las dictaduras que se han vivido y ha hecho que los guatemaltecos se mantengan en un silencio que ha venido desapareciendo en los últimos años y la historia ha dejado grandes gestas donde el pueblo se ha levantado alzando la bandera para terminar en aquellos tiempos con la tiraní­a ahora con la corrupción.