El Transmetro principió a funcionar hace más de un año, y pese a la confrontación que provocó en la población capitalina en su inicio, éste se convirtió en un símbolo y motivo de orgullo para la Municipalidad de Guatemala
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El característico color verde de los autobuses del Transmetro es una de las peculiaridades del más nuevo sistema de transporte de la ciudad de Guatemala que durante más de un año ha prestado el servicio a más de 50 millones 900 mil usuarios.
Sin embargo, no todos han estado de acuerdo con el nuevo transporte, ya que su implementación requirió de modificaciones en el sistema de vías que va desde la Central de Mayoreo (Cenma) hasta el Centro Cívico. Se suprimió un carril para los vehículos y se destinó, exclusivamente, para los buses del Transmetro, provocando descontento en los automovilistas.
«Es un sistema poco factible pues provoca un tráfico tremendo, especialmente en las mañanas y eso nos ha obligado a cambiar nuestro horario», afirma Josué Suárez, quien circula diariamente por la calzada Aguilar Batres, en su automóvil.
María Solórzano, usuaria del servicio, afirma que desde que inició el servicio debe gastar más para viajar hasta la Cenma, ya que adicionalmente debe pagar un autobús para llegar a su destino, sin embargo, expresa que la seguridad y la calidad del servicio supera, en buena medida, a los autobuses tradicionales.
«No importa que tenga que gastar dos quetzales más, pero me siento más segura en el Transmetro porque siempre se encuentra uno con policías que vigilan todo el tiempo», agrega Solórzano.
Impactos positivos
Hugo Espinoza, ingeniero urbanista, afirma que los factores positivos pesan más que los negativos en el sistema Transmetro, ya que desde hace ya varios años se necesitaba una forma de movilización sistemática y ordenada.
«Creo que desde el punto social es muy positivo pues beneficia principalmente a la población que no tiene un vehículo propio, pero debió realizarse un análisis más complejo para determinar las formas en las que podría extenderse el funcionamiento.
Espinoza considera que todo cambio que altere el ritmo común de funcionamiento de la Ciudad debe planificarse con mayor tranquilidad y contemplarse, en cualquier estudio, el factor del crecimiento de la población.
«Guatemala crece a un ritmo acelerado y las autoridades deben planificar las ciudades para poblaciones más grandes de las que existen actualmente, sin embargo, el Transmetro ha tenido positivos impactos en la población», afirma.
Cifras rojas
No todo es color de rosa para el Transmetro, ya que según informes de la Municipalidad de Guatemala, este ha operado desde febrero de 2007 hasta la fecha con un déficit mensual de aproximadamente 5 millones de quetzales.
El alcalde capitalino ílvaro Arzú asegura que pese a ser un proyecto del municipio de Guatemala, más del 80% de las personas que han utilizado el servicio de transporte es originario de los municipios aledaños.
No obstante, los proyectos de urbanización contemplan extender el funcionamiento del Transmetro hasta la zona norte de la ciudad, de tal forma que se ampliaría su circulación desde la zona 1 hasta la 6. El funcionamiento y el plan económico se sustentan en préstamos de la banca nacional y el Estado de Guatemala.
Motivo de orgullo
Pese a la confrontación y discusión del que han sido objeto los buses verdes, el Transmetro se ha convertido en uno de los símbolos más importantes de la Municipalidad de Guatemala.
La nominación al Sustainable Transport Award (Premio al Transporte Sostenible) para el Transmetro fue una de las mejores noticias para Arzú, ya que la firma for Transportation & Development Policy (IDTP) le consideró por su importante innovación urbanística.
Los señalamientos no terminarán, tampoco los halagos, pero el Transmetro continuará funcionando para suplir la necesidad del transporte capitalino y para enorgullecer al Alcalde y su administración.
50 millones 900 mil
personas han utilizado el transporte.
5 millones
de quetzales es el déficit mensual del Transmetro