La ciudad de Guatemala descansa momentáneamente del denso congestionamiento vehicular matutino, este respiro se debe a la finalización de la temporada escolar. La Policía Municipal de Tránsito refiere que la disminución de embotellamientos no se debe a menor carga vehicular, sino a que los padres de familia que llevan a sus hijos a los establecimientos educativos ya no realizan los casi tres viajes por la mañana.
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Sin embargo, el origen de los constantes viajes que realizan los padres de familia para trasladar a sus hijos nace en la inseguridad y en la economía familiar.
De acuerdo con Amílcar Montejo, vocero de la Policía Municipal de Tránsito, desde el 15 de octubre hasta el 15 de noviembre se ha sentido la ausencia estudiantil en las calles y avenidas de la ciudad capital durante las mañanas, «lo que sucede es que los estudiantes que se ausentan por la mañana permiten descansar un poco más, pero durante la tarde, en las actividades comerciales o de capacitación estudiantil alterna, el tráfico se intensifica».
«Lo que hay no son menos vehículos sino menos viajes, en ausencia de estudiantes los padres ya no realizan dos o tres viajes durante la mañana, sino solamente uno para su actividad laboral», comenta Montejo.
Samuel Fadul, analista en el área de educación de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (ASIES), comenta y coincide con Montejo al referir que los padres son los que tienen que ir dos o tres veces a los colegios transportando a sus hijos, donde a veces no hay parqueo; «se puede analizar que el tráfico bajó al finalizar la escuela, también porque ya no hay tantos buses escolares».
INSEGURIDAD Y ECONOMíA
Fadul afirma que los colegios no están geográficamente como uno quisiera, a veces la distribución de los mismos en arterias viales importantes causa, también, el congestionamiento en algunos sectores; «a nivel primaria la gente de escasos recursos busca que sus niños vayan a la escuela más cercana y se van a pie, pero en la capital, la gente que tiene las posibilidades económicas mandan a sus hijos a otros colegios y si no tienen buses los tienen que ir a dejar y a recoger, de esta cuenta los gastos en una familia se elevan.
«Los padres a veces tratan de que los hijos estudien lo más cercano posible, pero a veces no los mandan a las escuelas oficiales por los problemas que se han dado de pandillas e inseguridad y hacen el esfuerzo, por ejemplo: una persona que vive en Villa Nueva, manda a su hijo a un colegio de la capital lejano, donde tienen que abordar buses escolares o esta persona lo va a dejar» comenta.
Es decir, entonces, que la inseguridad es también un factor que intensifica el tráfico por las mañanas, ya que según refiere el analista, se dan problemas en las escuelas públicas, pero también se dan complicaciones en el camino, debido a que el clima de inseguridad que flota en la ciudad hace que muchas personas opten por evitar subirse a un bus y prefieran ya sea adquirir un automóvil o una motocicleta.
En el particular caso de los estudiantes, sus padres, como ya se ha dicho antes, realizan varios viajes para evitar exponer a sus hijos ante la inseguridad. Sin embargo, ¿Qué sucede con los que no tienen vehículo y el colegio se encuentra muy lejos? Optan por el servicio de transporte escolar.
«El tema de la seguridad es parejo para todos, no solo para los niños en los buses hacia los colegios; hay peligros, también, por la lentitud del tráfico, que se den asaltos a los conductores. Han habido noticias que informaron de madres que han sido atacadas mientras llevaban a sus hijos, pero es un problema que nos afecta a todos; aquí el problema es de inseguridad y de economía familiar», comenta Fadul.
Esto desvela otra problemática, ya que de acuerdo con el analista, el costo del servicio de bus escolar fluctúa drásticamente, estableciendo un promedio de 200 hasta 500 quetzales por niño; «hay gente que paga más por bus que por la misma colegiatura».
Y los eslabones de la cadena continúan y se acercan, ahora, al aumento en el precio de los combustibles, dado que en los últimos años el costo de los hidrocarburos se han incrementado considerablemente y eso ha hecho que los precios de muchos servicios se dispararan, complicando la economía familiar, entre ellos el servicio de bus escolar; muchas personas decidieron conducir su vehículo y evitar este costo llevando personalmente a sus hijos.
Amílcar Montejo, vocero de PMT, manifiesta que «a partir del 15 de noviembre comenzó el tráfico alto característico de las fiestas de fin de año, se empieza a notar más lentitud especialmente durante la tarde; todos los ejes vehiculares principales donde están ubicados los 32 centros comerciales más grandes que tiene toda la república; esto incluye calzada San Juan, calzada Roosevelt, Bulevar Liberación, Bulevar los Próceres, Avenida de las Américas, Avenida Reforma, ruta al Atlántico, el sector de la ruta al Pacífico; partes del Anillo Periférico en las cercanías de la Universidad de San Carlos. La situación del tránsito se complica cada día a partir del 15 de noviembre, podríamos tener durante este mes circulando de 225 mil a 250 mil automotores por día convirtiéndolo en el mes más circulado del año.»
Ya para diciembre, el tránsito empieza a empeorar cada vez más, hasta que llega la semana antes de la Nochebuena. Entre el 20 y 24 de diciembre, la ciudad capital vive sus peores épocas en cuanto a tránsito, ya que sus calles soportan más de un millón de vehículos al día.