El sistema actual no garantiza la representatividad


El Congreso de la República es la institución del Estado donde deberí­an estar representados los diversos sectores y pueblos que conforman la sociedad guatemalteca.

No todos los sectores sociales ni los pueblos que conforman el paí­s están representados en el Congreso de la República. Analistas consultados por Visión Electoral concuerdan en que es necesario reformar la Ley Electoral para garantizar la representatividad, a través de mecanismos no solamente cuantitativos sino cualitativos.

Redacción Kátin
visionelectoral@akatin.com

El Congreso de la República es la institución del Estado donde deberí­an estar representados los diversos sectores y pueblos que conforman la sociedad guatemalteca. Actualmente, con 158 curules, el Legislativo recibe a diputados y diputadas de acuerdo con el número de votos que obtiene cada partido polí­tico, de manera que se otorgan más espacios a las agrupaciones que obtienen mayor apoyo de la ciudadaní­a, pero al mismo tiempo, se pretende garantizar la representatividad de los partidos minoritarios.

Héctor Rosada, analista polí­tico, señala que existe una garantí­a para todo el que participa. «De esta forma el número de sufragios obtenidos les puede otorgar la probabilidad o no de acceder al Congreso de la República, de conformidad a las cifras repartidoras que se den.»

Sin embargo, el actual mecanismo para nombrar a las personas que ocuparán las diputaciones en el Congreso, no garantiza la representatividad de todos los sectores que conforman la sociedad guatemalteca, opinan analistas.

Ana Garita del programa de Apoyo Polí­tico de Naciones Unidas, comentó que «una alternativa para garantizar mayor representatividad serí­a un cambio a la hora de establecer los distritos electorales. Se debe garantizar una representación de carácter regional y en el caso de Guatemala se deben replantear los distritos electorales para ver cómo son representados ciertos sectores excluidos» indicó.

Algunos partidos polí­ticos plantean la idea de realizar una reforma constitucional para disminuir el número de diputaciones dentro del Congreso de la República. Sin embargo, varios sectores señalan que esta medida podrí­a coartar la participación de las agrupaciones polí­ticas minoritarias. Ana Garita aseguró que una reducción de los espacios dentro del Congreso debe realizarse a través de un estudio sobre el proceso de elección, para asegurar la representatividad de las minorí­as.

Héctor Rosada aseguró que una reducción no necesariamente significa irrespeto a las minorí­as: «En ningún momento significarí­a que disminuye la opción para los partidos pequeños, sino que aumenta la opción para los partidos grandes», afirmó el analista. «Se trata que el número de diputados no sólo sea definido por criterios cuantitativos, sino también en forma cualitativa, es decir, los mecanismos de conteo de votos y los procesos de elección», finalizó.