El silencio del Papa por la pedofilia genera crí­ticas


La fotografí­a muestra al papa Benedicto XVI saludando a los fieles que llegan a Marienfeld en Kerpen, un parque en el antiguo emplazamiento de una mina de carbón cerca de Colonia, como parte del Jamboree Mundial de la Juventud.AFP PHOTO POOL / PIER PAOLO CITO

Grupos católicos alemanes criticaron el lunes el silencio del papa Benedicto XVI sobre los casos de pedofilia que escandalizan en su paí­s de origen.


El escándalo «afecta a la gente sea o no católica», afirmó Dirk Taenzler, dirigente de la Federación de Jóvenes Católicos Alemanes (BDKJ), en declaraciones al periódico Zeitung Daily.

«El Santo Padre deberí­a pronunciarse al respecto», agregó.

Taenzler estimó que la Iglesia católica alemana pasa por su «mayor crisis de identidad desde 1945».

Instituciones católicas alemanas de enseñanza son objeto desde enero de diversas acusaciones de abuso sexual de menores en las décadas pasadas, que afectaron incluso al coro de los niños cantores de Ratisbona, dirigido durante 30 años por el hermano del papa, el también sacerdote Georg Ratzinger.

Christian Weisner, del movimiento Somos la Iglesia, sostuvo, por su parte, que Benedicto XVI «no se ha dado cuenta todaví­a de la dimensión de las repercusiones» del escándalo.

El reciente comunicado de El Vaticano afirmando que se trata de una campaña para atacar al papa «es la peor estrategia de comunicación posible», dijo Weisner en declaraciones al diario regional de Munich TZ.

«Muchos católicos que son fieles a la Iglesia lamentan el hecho de que Benedicto XVI no haya expresado ni una simple palabra de simpatí­a», agregó.

«La credibilidad de la Iglesia está gravemente comprometida», afirmó en la cadena pública de televisión ZDF el vicepresidente del parlamento alemán, Wolfgang Thierse, como miembro del comité central de los católicos alemanes, que representa los intereses de los católicos en la sociedad.

«La consternación de los creyentes es enorme», agregó, declarándose favorable a que se abra el debate sobre el celibato obligatorio para los sacerdotes.

Según el dirigente, «la Iglesia debe ser más honrada y más severa con ella misma y esto vale también para el papa», cuestionado el viernes por haber alojado en 1980 a un cura sospechoso de pedofilia, cuando dirigí­a el arzobispado de Munich (sur de Alemania).

Thierse estimó «que un trabajo de explicación sincera y una discusión sobre las consecuencias» de estos casos de abuso sexual valí­an más para las ví­ctimas que las indemnizaciones financieras.

«No estoy seguro que indemnizaciones materiales sean determinantes, dijo, yo creo que se ayuda más a las ví­ctimas tratando mucho más abiertamente esos crí­menes».

Thierse indicó que actualmente no tení­a conocimiento de ningún «retiro de inscripciones en las escuelas católicas de Berlí­n», pero hizo notar que las mismas sólo se mantendrán «estables si Iglesia Católica hace un trabajo de explicación sincero».