La presencia de una sociedad activa en un sistema democrático, es un planteamiento básico de la socialdemocracia porque abre espacios para la convivencia plural. Sólo de esa manera se puede evitar una cultura sumergida y sus implicaciones de indiferencia. La democracia es el medio efectivo para evitar la centralización del poder y profundizar los derechos, obligaciones, y libertades de ciudadanos y ciudadanas.
La experiencia negativa de dictaduras en América Latina señala la necesidad de expresarse contra el estancamiento de las instituciones democráticas. Se trata de no impulsar métodos impositivos y evitar la presencia de camarillas en la vida política y económica de una nación. Asimismo, la socialdemocracia se opone al criterio de convivir con una prensa controlada porque no logra la difusión de ideas. El libre acceso a la información fortalece la presencia de la sociedad civil. Es necesario desarrollar una política informativa abierta y fortalecer la libre emisión del pensamiento. El compromiso de la socialdemocracia es fortalecer el respeto a los derechos humanos y la resolución pacífica de las controversias para fortalecer un modelo de convivencia regional cuya estabilidad se encuentre en la racionalidad.
Desde su surgimiento, la socialdemocracia ha planteado la ampliación de la libertad, igualdad, la solidaridad, el humanismo, la responsabilidad, el progreso y bienestar entre los integrantes de una sociedad. El propósito es impulsar el mayor número de reformas sociales para favorecer a las sociedades. Toda esta situación es parte del objetivo de desarrollar una economía mixta donde coexista la propiedad privada de los medios de producción y el control público de la actividad económica; asimismo, ejecutar políticas sociales tendientes a distribuir la riqueza en forma más equitativa promoviendo la justicia social, corrigiendo los desequilibrios económicos, y construyendo un estado social y democrático que garantice los derechos y el bienestar de la mayoría fortaleciendo el estado de derecho.
El planteamiento socialdemócrata de la renovación política y social permite adaptarse a un mundo en constante cambio. En la actualidad, el tema migratorio se analiza desde una visión que coloca como eje básico al ser humano, reconociendo que la migración contribuye desde la perspectiva económica y cultural a los países de origen y destino. Las fronteras no deben utilizarse para discriminar a ningún hombre o mujer pues tienen derecho a igualdad de oportunidades. La separación geográfica permite ubicar territorios, pero en ellos viven ciudadana o ciudadano cuyo anhelo es desarrollarse en paz.
La migración laboral -señala la socialdemocracia- es un derecho humano y debe ser motivo de solidaridad y no de rechazo racista pues toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y regresar cuando lo considere adecuado. El análisis de la emigración incorpora las relaciones entre dos o más países. El diálogo es el factor adecuado para lograr convenios cuya principal implicación es el respeto mutuo. Las acciones de violencia contra migrantes afectan los vínculos entre naciones. En la actualidad, no se pueden vulnerar los derechos de migrantes, sin importar el país de procedencia, pues coadyuvan a fortalecer la convivencia pacífica.
Asimismo, una opinión socialdemócrata es que el entorno de tolerancia supera la visión del antagonismo. La dinámica de impulsar una cultura de paz coadyuva a evitar el anterior planteamiento de tomar el poder por medio de la violencia. Quienes intercambian ideas no son enemigos. Son personas con las cuales se puede dialogar. Este aspecto se encuentra inmerso en el nuevo criterio de ejercer los derechos con responsabilidad.
Ninguno de los integrantes de una sociedad debe quedar al margen de una política para proteger el ambiente y, juntos, efectuar nuevas acciones para superar cualquier actitud negativa hacia la naturaleza. Es conveniente comprender que, en lo fundamental, las premisas para avanzar en un nuevo desarrollo se encuentran en fortalecer las condiciones de paz, seguridad, bienestar y respeto a la naturaleza. Sólo de esa manera podrá anularse la permanente degradación ambiental. Este aspecto significa superar las inadecuadas condiciones socioeconómicas donde se encuentran miles de seres humanos. De igual manera, deben realizarse esfuerzos para evitar la destrucción de los bosques, la contaminación, el crecimiento anárquico y la miseria en las ciudades y área rural.
Es necesario destacar el rol activo de los partidos políticos en el contexto del funcionamiento de la socialdemocracia. No sólo de sus miembros. Por esta razón, la socialdemocracia plantea la necesidad de fortalecer su presencia en la sociedad civil creando consensos entre los diferentes grupos sociales que representan, coadyuvar en el fortalecimiento del sistema de partidos políticos, y ofrecer amplios niveles de participación a los diferentes sectores de la sociedad civil. La función básica de los partidos políticos es su ejercicio mediador, entendiendo este aspecto como la interacción a desarrollar entre sociedad civil e instituciones que dirigen los destinos del país. De igual manera, los partidos políticos deben tener respuestas para satisfacer las necesidades inmediatas de la población y actuar ante la gran complejidad de escenarios propios de la vida moderna, articulando soluciones entre ciudadanía, partido político, y autoridad.