Bernardo Corrales es un joven escritor, consciente de la amenaza del cambio climático que busca por medio del arte y la literatura alcanzar cambiar la forma de pensar de las personas para hacerles saber que el ser humano no va a salvar al planeta, «sino más bien, nosotros mismos nos tenemos que salvar».
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La VII edición de la Feria Internacional del Libro de Guatemala (Filgua 2010) abrió sus puertas desde la semana pasada, y permanecerá así hasta el próximo domingo en el Palacio de Exposiciones del Parque de la Industria. El tema en Filgua de este año es el «Cambio climático», que tiene como objetivo sensibilizar a la población sobre la importancia y urgente necesidad de proteger el medio ambiente.
Bernardo Corrales, joven promesa de la literatura costarricense, obtuvo el segundo lugar de poesía a nivel nacional, otorgado por Editorial Costa Rica para estudiantes en 2001. En el espacio de Filgua 2010, el escritor compartió con guatemaltecos las inquietudes referentes a su libro de poesía «De tinta el altavoz», el cual fue presentado por el escritor guatemalteco Daniel Alarcón
¿Qué tema abordas en tu poesía?
A mí no me gusta encasillarlo o tipificarlo dentro de algo; quería incluir algunos elementos de identidad regional, que me pareció importante rescatarlos, pero sin que dejara de ser una obra universal y que tuviera algunos ritmos diferentes y nuevos. En realidad son los lectores los que dirán las características sobre el libro. La poesía es plural y cada uno la entiende como mejor le parezca y lo entiende según le parezca adentro. Según sus valores y criterios como la quieran disfrutar.
Este año Filgua está dedicada al cambio climático ¿Cómo se mezcla la literatura con las causas ambientalistas?
La poesía y la literatura siempre son una herramienta de la cual podemos echar mano para hacer conciencia, para enunciar y proponer desde ahí. Con el tema del cambio climático, en mi libro, hay un poema que habla de la naturaleza, y trazos de la destrucción de la naturaleza misma.
El escritor como tal tiene la gran responsabilidad, en este momento, ya sea por medio de su quehacer artístico, como ciudadano o como mamíferos que somos -una especie más dentro del ciclo natural-, debemos alzar la voz y la conciencia para sobrevivir al cambio climático.
Yo pienso que sobrevivirá la especie humana; no sé de qué manera, pero cuando suceda sobrevivirán los más solidarios, los que realmente sean aptos para vivir en una sociedad diferente a esta. El cambio climático se ha incrementado muchísimo por las formas de los medios de producción y el gran capital, que son los que nos están llevando al consumismo. Ya no podemos seguir viviendo de esa manera y ver el mundo del modo que lo miramos.
Como escritor ¿qué cambios propones para cuidar el medio ambiente?
Es una labor que no hay que tratarla de ver desde el punto escritor, porque es solamente un pedacito que podemos hacer cada uno. Lo digo como ser humano, lo que nosotros podemos hacer es frenar el consumo y la manera de consumo.
Podemos realizar otro tipo de acciones. No tenemos por qué consumir productos que no necesitemos. Por ejemplo, no puede andar comprando agua embotellada a cada momento, es mejor buscar formas de filtrar el agua y hay formas baratas, para no estar comprando a compañías que la hacen más cara e inaccesible algo que es nuestro.
El ser humano no va a salvar al planeta, el planeta se salva solo, simplemente. El planeta nos necesita, pero nosotros tenemos que salvarnos a nosotros mismos,
¿Cree que las personas están recibiendo el mensaje ambientalista?
Claro que sí, muchísima gente cada vez más ha despertado; no se trata de cuidar el medio ambiente como se cuida a una mascotita, se trata que nosotros entendamos que somos parte de un ciclo y que nos metamos a ese ciclo. Hay que aprender ha hacer todas las actividades del ser humano de una forma ecológica. Hagamos todo aquello que ayude al planeta y no todo lo que lo dañe.
¿Qué opina sobre la minería y la extracción petrolera?
El petróleo debe estar bajo tierra y allí se debe quedar; hay formas de combustible que podemos utilizar, como la energía solar, por ejemplo. Hay demasiada inteligencia y creatividad en el ser humano como para buscar alternativas que no sean de petróleo.
En cuanto a la minería, para qué queremos oro, nosotros no nos comemos el oro y no nos podemos proteger del frío o del sol con el oro. El oro debe estar debajo de la tierra y debe seguir allí,
La gente rica es la que sigue haciéndose rica con el oro y a los países latinoamericanos nos dan un uno por ciento de esa ganancia y lo que queda es una gran contaminación y después las empresas se van y a nosotros nos quedan los cráteres, el cianuro, todo el movimiento de tierra, nos dejan peladas las montañas, quedamos con la pobreza y nosotros tenemos que oponernos firmemente a la minería y la extracción petrolera.