El sentido del servicio público, a propósito del Renap (I de II)


El servidor público, en todas sus escalas, deberí­a de ser una persona que pone al servicio de su paí­s los conocimientos especí­ficos que posee para que la administración del Estado sea provechosa en el sentido de resolver los diferentes problemas que afronta la población. A cambio, el servidor público recibe un salario, sueldo, estipendio y en algunos casos herramientas varias que le permiten, en todo caso, ayudarse a sí­ mismo para la resolución de los casos que se le presenten.

Fernando Mollinedo

La palabra SERVICIO se origina del idioma latí­n servitium y es la acción y efecto de servir. Estado de criado o sirviente. Cuando se refiere al servicio doméstico o compra de algún servicio. En la acepción espiritual es el rendimiento y culto que se debe a Dios en el ejercicio de lo que pertenece a su gloria. Al referirse al ámbito laboral significa: el mérito que se hace sirviendo al Estado o a otra entidad o persona. Es entonces, la utilidad o provecho que resulta a uno de lo que otro ejecuta en atención suya.

La palabra PíšBLICO, también se origina del idioma latí­n públicus, es un adjetivo que significa «Notorio, patente, manifiesto, visto o sabido por todos. Aplicase a la potestad, jurisdicción y autoridad para hacer una cosa, como contrapuesto a privado. Perteneciente a todo el pueblo, por ejemplo: Ví­a PíšBLICA. En materia de derecho administrativo, es la acción humana para administrar las calles, casas, causas, deudas, fe, haciendas, higiene, obras, instrucciones, opiniones y ventas, entre otras actividades con efectos públicos. Común del pueblo o ciudad.

La Administración Pública de Guatemala fue y ha sido parte importantí­sima en el desarrollo económico y polí­tico; fue además la actividad por medio de la cual el ESTADO perfeccionó su sistema de adquisición de bienes para prestar los servicios necesarios e indispensables a la población de toda época. Para ello, quienes ejercieron cargos de servidores públicos por elección o nombradas para ejercer los puestos, contaron con méritos suficientes como educación y cultura, además de valores éticos y morales; lo cual aseguró el desempeño honrado y digno de tales trabajos.

En otros paí­ses, el hecho de ser servidor público es un verdadero HONOR, porque dicho nombramiento o elección dignifica a quien realiza trabajos en beneficio popular; requiriéndole para el efecto cualidades y calidades que aseguren probidad, decencia, rectitud e integridad en sus actos.

Pero… ¡Guatemala es Guatemala! y debemos saber también, que la Historia no miente: la administración pública ha sido y es aprovechada por personas inescrupulosas para obtener beneficios personales con el nombramiento en cargos sin tener la calidad ni capacidad para ejercerlos; sólo se persigue la obtención de un salario o sueldo de manera fácil y sencilla.