La delincuencia e inseguridad son dos problemas cotidianos que arrasan con la sociedad guatemalteca.
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A decir de analistas, la prevención, por medio de la formación y el cuidado adecuado de niños y jóvenes puede constituir una medida útil para evitar se propaguen o eliminen estos males.
De acuerdo con Mario Mérida, analista en seguridad, es necesario extender la relación familiar, cuidar y proteger a los niños que están expuestos a la violencia o que viven en áreas de riesgo a involucrarse en pandillas.
Además dijo que el Ministerio de Educación juega un papel importante en la formación y educación de niños y jóvenes, asimismo, destacó que es necesario que dicha cartera investigue las causas de deserción escolar, ya que en ésta podrían estar involucrados los delincuentes, quienes buscan a este sector de la población, debido a que la vida útil de un delincuente es hasta los 23 años; pasada esta edad conforman mafias más grandes, por lo que buscan a sus relevos.
Según se indicó, los factores que influyen en que pequeños y adolescentes formen parte de las bandas delictivas, son la extrema pobreza, la falta de atención de los padres, las violaciones sexuales derivadas del descuido de sus encargados y la violencia intrafamiliar, entre otros.
El profesional manifestó que la extrema pobreza obliga a los padres a salir a laborar por la búsqueda del sustento diario.
Néstor Ismael Diéguez, subdirector general de la Prevención del Delito, de la Policía Nacional Civil, indicó que la entidad trabaja en un acompañamiento con los niños, sobre todo los que viven en áreas vulnerables, para evitar que la problemática delincuencial se incremente.
La compañía de agentes de la Policía consiste no sólo en resguardar la integridad del niño, sino, también, mantienen una relación de convivencia con los pequeños.
El programa inicia cada año y finaliza con campamentos vocacionales, que duran los meses en que los niños y adolescentes concluyen el ciclo escolar. Aunque se presume que podría ser tedioso para ellos asistir a este tipo de actividades, Diéguez destaca que no es así, debido a que muchos están solos en sus casas y prefieren participar.
En las pláticas que imparte la institución policíaca se abordan temas como la drogadicción, el alcoholismo y el tabaquismo, así como se les aconseja sobre cómo reaccionar cuando personas extrañas se les acercan con malas intenciones en las afueras de su escuela o cuando alguien los busca cuando están solos en sus hogares.
El funcionario añadió que atienden las zonas más vulnerables de la capital como la zona 18 y 1, entre otras. Pero recientemente se giró la instrucción de que los agentes de las estaciones y subestaciones policiales que están delegadas en el distrito central, visiten las escuelas, se den a conocer y expliquen a los niños y jóvenes el trabajo que realizan y se ganen la confianza de ellos, para que se acerquen cuando consideren necesario.
Los expertos indican que estas medidas pueden contribuir a evitar que este sector de la población se involucre con criminales; sin embargo, señalan que la mejor prevención es el afecto y la atención de los padres, porque es en el seno familiar donde se forman los pequeños.