El reverendo Moon y la paz mundial


marco-tulio

Los lí­deres de los paí­ses de gran poderí­o de los diversos continentes parecen estar más interesados en la guerra que en la paz del mundo. Eso puede inferirse de las realidades que se producen en algunas regiones que, a lo interno y a lo externo, se ven en problemas de confrontación empleando armas mortí­feras o a punto de emplear, incluso, las súpermortí­feras.

Marco Tulio Trejo Paiz

 


Es así­ como ha emergido una situación que es más de guerra que de paz, al menos en algunos paí­ses y en lo regional. Es de sentirnos aliviados porque todaví­a no surgen  conflictos que podrí­an provocar el estallido de la tercera y última guerra extendida en toda la faz de la tierra. Y decimos que esa potencial hecatombe serí­a la última, pensando en los artefactos termonucleares (bombas, misiles, etcétera) que posen ya o que pueden poseer en cualquier infortunado e indeseado momento decenas de naciones que, como Irán, verbigracia, esgrimen el pretexto de que en sus respectivas instalaciones únicamente se fabrica lo que es necesario para generar energí­a eléctrica y otras cosas de usos pací­ficos, no ofensivas, destructivas o macabras. Entre los personajes que viven abogando por que la anhelada paz impere en el orbe está el reverendo Sun Myung Moon, quien nació de padres campesinos en 1920 en lo que hoy es la agresiva y amenazante Corea comunizada del Norte. Moon es un ciudadano que no escatima esfuerzo alguno con tal de alcanzar el éxito de la Federación Interreligiosa e Internacional para la Paz Mundial.

      El ilustre ciudadano se ha significado como un extraordinario hombre de grandes logros en el campo empresarial. Es propietario de periódicos en los Estados Unidos de América y de otros medios de comunicación muy influyentes en importantes cí­rculos oficiales y privados que conforman la opinión pública a nivel internacional, explota servicios de ferrocarriles, de una flota de barcos mercantes, de aviones de pasajeros; posee valiosas fincas en Uruguay y en otros paí­ses sudamericanos, entre otros valiosos bienes patrimoniales que le posibilitan fondos multimillonarios que destina en elevado porcentaje a obras filantrópicas de positivo beneficio para sectores de población empobrecida de Brasil, de Uruguay, de paí­ses centroamericanos  -incluida Guatemala- y también  de su amada patria, Corea.
     
      La Asociación del Espí­ritu Santo para la Unificación del Cristianismo Mundial publicó un libro intitulado El Principio Divino, cuyas más de 400 páginas irradian profundo y esclarecido pensamiento filosófico-religioso sobre toda una serie de temas sumamente interesantes. Por ejemplo, entre otros de los temas, sobre las caracterí­sticas duales de Dios y el mundo creado; sobre el propósito y el valor original de la Creación; sobre la Caí­da del Hombre, sobre la Parusí­a (o sea el otro advenimiento de Jesucristo, el Mesí­as, al final de los tiempos).
     
      Nos ha llamado la atención, especialmente, lo de la Segunda Llegada del Dios hecho hombre en la Tierra (Jesucristo), porque supuestamente, según el libro El Principio Divino, la Parusí­a será una feliz realidad en Corea. Moon siempre hace referencia a ese acontecimiento en sus brillantes prédicas ante un sinnúmero de asistentes a las reuniones que son celebradas en muchos paí­ses de las diversas latitudes. Entre 600 y 700 periodistas y de profesiones afines, procedentes de alrededor de 150 paí­ses de nuestro planeta, hacen acto de presencia en las multitudinarias reuniones.
     
      Nosotros, que hemos tenido oportunidad de asistir a varios de esos trascendentales eventos realizados en nuestro Continente, en Asia y en Europa, necesitarí­amos llenar no pocas páginas de un voluminoso tomo, con lo que se ha tratado en cada uno de esos acontecimientos, a fin de presentar ante  los lectores un trabajo periodí­stico suficientemente amplio, esencial, aunque no, por cierto, exhaustivo,  en cuanto a sus múltiples facetas.
     
      Permí­tasenos hacer referencia, ya para ir poniendo el punto final, a que asisten a los eventos realizados por la Federación Interreligiosa e Internacional para la Paz Mundial, además de hombres y mujeres de prensa y otros comunicadores sociales, grandes personalidades participantes en el movimiento universal emprendido y presidido por el reverendo Moon, su fundador.