EL RETROVISOR



SIEMPRE EL TRANSPORTE

En el 2003, los transportistas urbanos pidieron audiencia al entonces alcalde capitalino, Fritz Garcí­a-Gallont, para solicitarle autorización para incrementar el precio del pasaje. La Asociación de Empresas de Autobuses Urbanos -AEAU-, habrí­a pedido el aumento de 25 a 50 centavos por pasaje, ya que la tarifa vigente no compensaba los costos de operación del servicio, que aumentaron desde el encarecimiento de los combustibles. Los transportistas advirtieron que de no llegar a acuerdos con el jefe de la Comuna, paralizarí­an el servicio. Los propietarios de los autobuses se declararon en sesión permanente para determinar las acciones a tomar.