Tras las maras
En el 2004, Centroamérica le declaró la guerra a las maras. En un día como hoy, los presidentes de El Salvador y Honduras acordaron perseguir penalmente a los miembros de estas agrupaciones más allá de sus fronteras, con el apoyo de Guatemala y Nicaragua. Los mandatarios firmaron la «Declaración Conjunta sobre las Pandillas -Mara Salvatrucha- y -Mara 18-«, en la que se establece capturar a miembros de estas pandillas juveniles o «maras» en los países que poseen una legislación especial para estos casos. Este proceso consiste en que si en Honduras se emite una orden de captura contra un marero, la misma también es emitida simultáneamente en El Salvador.
Esto se acordó por las leyes con que cuentan estos países, aunque en Guatemala y Nicaragua también se podrán hacer las capturas, pero los aprehendidos serán enviados al país de origen, según lo indicó el presidente nicaragí¼ense, Enrique Bolaños. En Honduras y El Salvador, estas agrupaciones son consideradas ilícitas, por lo que es un delito el simple hecho de pertenecer a las maras.