En el 2001, desconocidos, portando armas de fuego, trataron de tomar por asalto las instalaciones de la Nunciatura Apostólica, donde un agente, encargado de la seguridad del edificio, hizo frente a los atacantes evitando el robo.
En el 2001, desconocidos, portando armas de fuego, trataron de tomar por asalto las instalaciones de la Nunciatura Apostólica, donde un agente, encargado de la seguridad del edificio, hizo frente a los atacantes evitando el robo.