El rescate de la radio en Guatemala


En el escenario del impresionante desarrollo de los medios de comunicación, la radio tiene una creciente importancia en una sociedad como la de Guatemala, en donde los niveles de analfabetismo son todaví­a preocupantes.

Félix Loarca Guzmán

Numerosos analistas coinciden en que este novedoso instrumento es «un arma formidable» tanto en el bien como en el mal. Todo depende de las personas que estén frente a los micrófonos.

En el marco de un homenaje que el Bufete Popular y el Proyecto de Comunicación de la Facultad de Derecho de la Universidad de San Carlos, Usac, tributaron recientemente a siete destacadas personalidades nacionales por sus 40 y 50 años de historia en radio, hubo alguna referencia al impostergable desafí­o de promover una cruzada a favor del rescate de los valores en la radio guatemalteca.

Uno de los agasajados, el conocido y prestigiado Maestro de la locución, César Romero, abordó el tema exponiendo que la influencia de la radio es de tal envergadura, que sus transmisiones tienen más penetración que las enseñanzas de algunos docentes.

Con la autoridad que le otorga más de medio siglo en el ejercicio exitoso de su profesión como locutor, don César explicó que frente al micrófono hay que actuar con mucha responsabilidad, pues la radio posee el potencial de una enorme credibilidad.

Además, la radio no tiene fronteras. Sus emisiones llegan a públicos amplios y diversos. Por ello es el medio más popular y de mayor cobertura. Las vibraciones sonoras transformadas en impulsos eléctricos viajan a una velocidad de 300 mil kilómetros por segundo (igual a la de la luz), y siempre en lí­nea recta para todos lados.

En los últimos tiempos, la radio se vio fortalecida con el invento de Internet, pues ahora los programas locales pueden ser escuchados con increí­ble nitidez en cualquier parte del mundo.

Sin duda, las reflexiones del amigo César Romero, son de gran trascendencia, por lo que vale la pena meditar en torno a estos asuntos, pues no sólo tienen que ver con el presente sino con el futuro de nuestro pueblo.

Por ahora, nos sumamos a las múltiples felicitaciones por el merecido homenaje ofrecido a César, y a otros personajes del mundo del micrófono como son Héctor Gaitán, Enrique Mendoza Hidalgo, Eduardo Mendoza, Ví­ctor Alonzo, Marco Vinicio Velásquez, Polo Rodrí­guez y la señora Marí­a Luisa Andreu Spillari, cuya familia fue la propietaria de «La Voz de la Eterna Primavera», que hace varias décadas se convirtió en una verdadera escuela en radio.

El homenaje fue presidido por el director del Bufete Popular de la Usac, licenciado Otto René Arenas Hernández, como una expresión de admiración y cariño para estos talentosos exponentes de la radio en Guatemala.