El renacimiento de La Merced


La restauración del Convento de la Merced involucra a organizaciones gubernamentales municipales y civiles.

Después de permanecer oculto durante varias décadas, el Convento de La Merced se transforma en un monumento de importancia nacional.

Javier Estrada Tobar
lahora@lahora.com.gt

Durante mucho tiempo la Policí­a Nacional Civil ocupó uno de los complejos arquitectónicos más importantes para la comunidad católica del paí­s, que ahora atraviesa un proceso de transformación.

Antaño el Convento de La Merced acogió a oficinas y sirvió como centro hospitalario para la Policí­a, institución que durante su concesión realizó modificaciones a la infraestructura religiosa.

Para acondicionar el edificio a la necesidad de las fuerzas de seguridad se derribaron decenas de pilastras, al igual que sucedió con muros y puertas, acabando con parte importante de la historia religiosa en el complejo de la Merced.

También se construyeron nuevas habitaciones para albergar a los delegados policiales, cuartos para tratar a los pacientes, e incluso se instalaron dos calabozos para detener a los prisioneros.

«Acabaron con el espí­ritu original del Convento de La Merced, que se caracteriza por tener una arquitectura firme e imponente (…) en definitiva es uno de los edificios más maravillosos del paí­s», señaló la arquitecta Alejandra Castañeda, quien actualmente forma parte del grupo de restauradores del lugar.

Trabajo conjunto

Tras ocupar varios años de su vida en la investigación de la historia religiosa del paí­s, Ana Marí­a Urruela de Quezada se ocupó de organizar un proyecto para restaurar el Convento de la Merced.

Con interés en esa empresa, la Asociación de Amigos de la Merced -entidad con más de diezaños de vida-, se encargó de iniciar los trámites con delegados de la Municipalidad de Guatemala y el Ministerio de Cultura y Deporte para gestionar ayuda.

«Recibimos un gran apoyo de la Municipalidad de Guatemala, que nos ofreció los recursos para avanzar con rapidez en los trabajos de limpieza del lugar», indicó Urruela.

De parte del Gobierno, la Asociación recibió los fondos para restaurar los elementos arquitectónicos que fueron invadidos por las construcciones de la Policí­a.

Cultura nacional

El trabajo que se ha realizado durante meses en la restauración del Convento de La Merced tiene el propósito de preservar el edificio que un dí­a significó la concentración de la Iglesia Católica, lo cual forma parte de la historia de la nación.

Sin embargo, también tienen un fin más amplio, que es el de abrir las puertas del monumento nacional a la población, para que pueda apreciar la imponencia arquitectónica de un Convento de cualidades singulares.

«Nos sentimos muy orgullosos de poder ver los avances en el Convento, pero queremos que todos los guatemaltecos tengan la posibilidad de conocerlo», señaló Urruela.

En las primeras salas se tiene la intención de instalar un museo, para exponer las piezas que utilizaron los misioneros religiosos del siglo XI en el edificio, y en el centro se planifica la ceración de un salón para realizar actividades sociales.

Los feligreses que asisten a la Iglesia de La Merced () reconocen que los trabajos de restauración han dado un aire de renovación al Centro Histórico, considerando que esa sección de la Ciudad alberga los más importantes edificios de carácter neoclásico.

«Los guatemaltecos tenemos mucho de porqué estar orgullosos, y la Merced es una de las construcciones más lindas que podemos poner como ejemplo, y ahora el Convento va dar más vida a la zona», sostuvo Marí­a del Carmen Rodas, religiosa.

ATENCIí“N


Pese a que todaví­a hace falta trabajo para concluir la restauración del edificio, las entidades civiles y gubernamentales que se han involucrado en el proyecto esperan que éste se presente como un centro de atención para la población.

-Uno de los toques finales de la obra, pero que ya se está ejecutando, es la instalación de una fuente al centro del Convento, que tendrá la función de atraer la atención de los visitantes.

«Al final, esperamos que el Convento de la Merced sea un monumento, que permita a todos los guatemaltecos sentirse orgullosos de las obras arquitectónicas de la Ciudad», concluye Urruela.