El pueblo empieza a pedir la depuración del Congreso


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En realidad, ya va siendo tiempo que el pueblo organizado principie a estructurar la forma para que el Congreso de la República deje de ser la sede de la delincuencia legal organizada para la comisión de delitos de lesa humanidad, extorsiones al Organismo Ejecutivo, abuso de poder y prepotencia por parte de su integrantes incluyendo al personal administrativo e incumplimiento de sus funciones (¡no trabajan esos señores!).

Fernando Mollinedo
fermo@intelnet.net.gt


El colmo de los colmos, es pretender aumentarse el sueldo mensual que devengan por no trabajar, es una desfachatez, una falta de cordura, es un insulto a la mayoría de la población que apenas sí sobrevive en este país donde el olor a primavera se convirtió en fetidez cadavérica.

    Entendemos muy pero muy bien que la mayoría de diputados son personas sin capacidad parlamentaria por supina ignorancia, carecen de un grado académico que les permita  establecer con claridad los intereses nacionales, es decir de la población (por ejemplo, tiraron a la basura los planteamientos de los campesinos) no poseen la calidad moral para autonombrarse “padres y/o madres de la patria” pues no pueden hacer honor a tan alto grado de dignificación pues carecen de fundamentos morales y éticos que les permitan conducir su conducta con honestidad.

    El interés por reponer la inversión económica realizada en la campaña electoral es su primer objetivo y para ello no reparan en hacer cualquier negocio bajo la mesa; entiéndase la palabra negocio como “transa, cohecho (activo o pasivo) extorsión, amenazas, incluso podrían  llegar al igual que sus antecesores a volver a reivindicar la “independencia” de Belice si ello les representa un ingreso económico extra.

    Pero el asco más enfático que la población siente por ustedes señores diputados, es la bochornosa actitud que muestran en el pleno con sus conductas de ignorancia colegiada, desinterés, borreguismo, alienación, intervenciones sosas, repetitivas, confusas y hasta estúpidas en la mayoría de ocasiones.

    Lo anterior, no porque lo diga yo, lo piensa casi toda la población tomando como fundamento solo las tomas televisivas de sus actuaciones en el pleno; ¡Qué lástima! que el dinero que ganan no sea del todo bien ganado y sobre eso vienen orgullosos, soberbios y con total desvergüenza e iniquidad a pretender ganar más de lo que hasta hoy es un salario que sobrepasa el valor real del  “trabajo” que supuestamente realizan.

    YA HUBO UNA DEPURACIÓN DEL CONGRESO, conllevó de forma natural la vergüenza de ser señalado en la sociedad como inepto, transero, ladrón, aprovechado y todos los epítetos que se le aplicaron a los diputados depurados; ahora pregunto: ¿EXISTEN EN EL ACTUAL CONGRESO, DIPUTADOS COMO LOS MENCIONADOS? ¿TIENE RAZÓN O NO, EL PUEBLO QUE YA DEMANDA UNA DEPURACIÓN CONGRESIL? ¿Cuousque tándem?  ¿Hasta cuándo aguantaremos? ¿Dónde están la “sociedad civil” y los “defensores” de los derechos humanos? ¡Pura paja! Otros holgazanes.