«El Barcelona empieza con ocho futbolistas que han ganado el Mundial y hay que ver cómo se meten y responden al entorno», razonaba Johan Cruyff en una entrevista concedida a este diario al inicio de la temporada. «Hay detalles a tener en cuenta. Yo, si hubiera ganado el Mundial y tuviese 30 años, habría renunciado al amistoso de México [con España] si antes no hubiera podido entrenarme porque puede perjudicar mi preparación. Jugar continuamente durante tres años (…) puede ser contraproducente. Yo, con 30, me quedo en casa y me preparo para poder seguir jugando durante dos más. Esos pequeños detalles pueden pasar factura», advertía.
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En el año post-Mundial y cuando solo se han jugado seis partidos de la Liga y dos de la Champions, son nueve los internacionales españoles que han sufrido ya alguna lesión. Tres del Barí§a, Xavi, Puyol y Pedro; dos del Madrid, Sergio Ramos y Albiol; Navas, del Sevilla; Javi Martínez, del Athletic; Cesc, del Arsenal, y Fernando Torres, del Liverpool.
En los grandes clubes de Europa pasa lo mismo: el Bayern, el que tiene con más mundialistas (10) está mermado por las lesiones (Robben, Ribéry y Schweinsteiger) y marcha el 12º en la Bundesliga, a 13 puntos del líder, el Mainz. En el calcio domina el Lazio. El Inter de Benítez, a dos puntos, también ha tenido que prescindir por lesión de Lucio y Milito. Igual que Alex Ferguson, en el Manchester United, de Rooney. Xavi quizá sea el mejor ejemplo del desgaste. El medio del Barí§a, que en las últimas cuatro temporadas y lo que va de esta ha disputado 287 partidos, ha dicho basta y pedido una tregua a Pep Guardiola y Vicente del Bosque. No jugará contra Lituania ni contra Escocia y está por ver si se enfrentará al Valencia después del parón.
Cada club, sabedor de la factura que pasa un Mundial, cuida a sus internacionales de forma distinta desde el punto de vista físico y mental. El técnico del Barí§a, por ejemplo, les concedió más días de descanso. «Que vuelvan cuando quieran. Se lo han ganado», dijo Guardiola en julio. Mientras tanto, Del Bosque convocó a los azulgrana el 10 de agosto para el amistoso contra México. Así que jugaron contra los mexicanos sin haber hecho ni un solo entrenamiento en la ciudad deportiva del Barí§a. A la vuelta, en vez de viajar a Sevilla para la ida de la Supercopa, les esperaba un plan de entrenamiento específico, pensado para tratar de acelerar su proceso de integración.
«En el caso de las lesiones de Xavi, Puyol y Pedro, lo único que tienen en común es que han disputado el Mundial. Pero los demás factores son distintos y personales. Cada pierna y cada cuerpo son un mundo», dicen fuentes de los servicios médicos del club azulgrana, que no olvidan otras casuísticas. Xavi, por ejemplo, sufre un desgaste físico tremendo. En los últimos cuatro cursos ha disputado 139 partidos de Liga de los 152 posibles. Por su forma de jugar, insisten los médicos, recibe muchos golpes en los tobillos y tiene los tendones muy cargados. Puyol, de 32 años, ha explotado al máximo su físico. Pedro también acumula muchos partidos: entre el curso pasado, el Mundial y el arranque de este ha disputado 56 para un total de 3.677 minutos.
«Con un calendario como el del Barí§a, que no admite prepararse durante el año, los entrenamientos de la pretemporada son muy importantes porque son los que les permitirán aguantar durante todo el año. A estos jugadores los hemos puesto directamente a competir. Ahora venimos de siete partidos en 21 días y muchos de ellos han tenido que jugar y jugar y entrenarse muy poco. En el caso de Busquets y Puyol, que no jugaron el domingo contra el Mallorca, aprovechamos la sesión de recuperación del lunes para hacer trabajo físico», explicó el lunes Tito Vilanova, segundo de Guardiola, en una entrevista con RAC1.
Mientras el Barí§a recurre a los días de recuperación para hacer trabajo físico, en el Athletic han cambiado los planes de entrenamiento para los internacionales: «No cualitativamente, pero sí cuantitativamente. Se les hace un seguimiento específico de las cargas de trabajo y se les controla más a lo largo del año».
José Mourinho, igual que Guardiola, ha hecho hincapié en la recuperación mental más que física. El técnico del Madrid concedió un par de días más de vacaciones a sus internacionales y los citó a principios de agosto. Jugaron los primeros amistosos en Estados Unidos, pero, a la vuelta, les ahorró viajar a Alicante para otro compromiso veraniego. «Cuando ve que les puede dar una tregua o ahorrarles un viaje, les da descanso. Es para que se recuperen más mental que físicamente. Luego, cada uno se organiza según su cuerpo. Xabi y Sergio Ramos, por ejemplo, son jugadores que aguantan muy bien la acumulación de partidos y las cargas de trabajo», dicen desde los servicios médicos del Madrid. No varía, en cambio, el seguimiento y el trabajo a la hora de prevenir las lesiones. «Quizás nos hemos centrado más en í–zil y Khedira, pero porque son nuevos. Y en Albiol, pero por la lesión que sufrió en Sudáfrica», subrayan.
«Intentamos que tengan los mismos días de vacaciones que el resto y que, cuando se reincorporen, vayan asimilando poco a poco las cargas de trabajo», apunta Candel, jefe de los servicios médicos del Valencia que trabajó en la selección con Luis Aragonés. «Hay estudios que dicen que hay proporciones directas entre los partidos jugados y las lesiones. A más competición, más lesiones», afirma el médico del un club que ahora solo mantiene a Mata de los campeones. «En el Sevilla diseñamos un plan especial para los internacionales en función del día que caían eliminadas sus selecciones. El que más descanso ha tenido es Navas. Hacemos un trabajo de adaptación en la pretemporada, pero a él no le hace falta porque coge la forma rápidamente», explica el preparador físico, Ramón Orellana.
Sergio Ramos reconoció que los jugadores mundialistas están sufriendo mucho desgaste físico. «El calendario es un poco justo, son muchos partidos y viajes. Al fin y al cabo el cuerpo no es una máquina y se sufre ese desgaste. A nosotros nos beneficiaría que el calendario fuera más amplio, pero no lo podemos decidir nosotros. Hay jugadores que lo están sufriendo, en mi caso también. Esperemos que haya tiempo para recuperar y que no tengamos esos problemas a la larga», explicó.
El lateral derecho de la selección se mostró encantado de regresar a Salamanca cinco años después de su debut con la selección española. «Es una alegría tremenda, parece que fue ayer y ya han pasado cinco años. Tuve la suerte de hacerlo aquí ante China y siempre trae recuerdos bonitos. Es una cifra importante de internacionalidades y superar a Butragueño es especial», comentó.
Ramos quiso brindar a la afición salmantina la victoria tras el tropiezo ante Argentina que sirva como homenaje a Del Bosque. «El míster se ha encargado de ponernos al día. Vamos a tener el máximo respeto a Lituania, que si está ahí es por algo. Intentaremos seguir en la misma dinámica salvo el partido ante Argentina. Cuanto antes ganemos mejor, y más en Salamanca. Supongo que siempre que uno vuelve a casa es un motivo de alegría. El míster es serio y disciplinado, pero no creo que cambie», afirmó.