En menos de una semana estará terminando el gobierno de ílvaro Colom y los guatemaltecos estaremos dando vuelta a una página de nuestra historia. Pasaron cuatro años desde que inició su administración que se suponía iba a ser guiada por el “Plan de la Esperanzaâ€, oferta electoral que la UNE y el Presidente presentaron durante la campaña.
El “Plan de la Esperanza†contemplaba cuatro programas estratégicos con el fin de crear oportunidades y superar los problemas nacionales, estos programas fueron llamados: solidaridad, gobernabilidad, productividad y regionalidad (palabra que no es reconocida por la RAE, pero que seguramente alguno de los pensadores socialistas que redactaron dicho documento colocó por creerla políticamente correcta).
En este espacio copiaré algunas frases que me han llamado la atención tomadas del preámbulo del plan titulado “Mi Compromiso con Guatemala†y firmado por el entonces presidenciable. Sea usted quien califique a este gobierno saliente comparando su percepción ciudadana con el compromiso del ingeniero Colom.
“Para lograr los objetivos orientaremos e integraremos las acciones del desarrollo social integral que contemple la generación de empleo, los recursos necesarios, la generación de riqueza y bienestar, la infraestructura básica y el mantenimiento de relaciones armoniosas dentro de un marco de libertades fundamentales, de justicia social, de equidad y de participación ciudadana, para elevar la calidad de vida de los grupos de población guatemalteca en su conjunto.†Decía Colom luego de haber mencionado los cuatro programas.
“Crearemos y mantendremos las condiciones para que los actores productivos involucrados en el proceso económico puedan generar riqueza en forma sostenida… contribuyendo fundamentalmente en la generación de empleo, aumento del salario real y reducción de la pobreza y de la extrema pobreza.†Mencionaba luego.
“Aplicaremos la estrategia nacional de seguridad como marco de referencia en el compromiso de velar por la vida, la paz, integridad y seguridad de las personas y sus bienes, consolidando un verdadero Estado de Derecho, permitiendo fortalecer el orden constitucional… garantizándose la gobernabilidad del país.†decía también además de indicar “Impulsaremos el modelo democrático global que promueva la convivencia social, buscando la coexistencia pacífica entre las y los guatemaltecos dentro de su multiculturalidad (palabra tampoco reconocida por la RAE) para alcanzar el desarrollo sostenible y sustentable.â€
Además, prometía: “Impulsaremos procesos sistemáticos para la construcción de la democracia global en el país desde el nivel municipal…â€, “Propondremos leyes, fiscalizaremos e intermediaremos para responder a las auténticas aspiraciones y necesidades de la mayoría de las y los guatemaltecos, para lograr un efectivo desarrollo, seguridad, paz y bienestar general, manteniendo un clima de gobernabilidad democrática.†Y “Adoptaremos medidas para prevenir, evitar o reducir las pérdidas de vidas y los efectos que pueden ocurrir sobre los bienes materiales y ambientales de las y los guatemaltecos, como consecuencia de los riesgos existentes y desastres de origen natural o antrópico (otra palabra no reconocida por la RAE) que se puedan presentar en el territorio nacional.â€
Este gobierno termina, decir si fue o no el peor de la historia se puede únicamente luego de un análisis más profundo. Lo importante ahora es ver al futuro y no esperar a que pasen los cuatro años de la administración entrante para ver si cumplió o no.
Hoy, días antes que la nueva administración tome posesión, debiéramos conocer su plan de gobierno (debiéramos haberlo conocido desde antes de las elecciones) para exigirle día a día el cumplimiento de sus promesas. Le invito a que se informe y a que reflexione sobre el contenido del plan, que puede encontrar en línea en el portal del nuevo partido oficial: www.partidopatriota.com bajo el nombre “Agenda del Cambioâ€.