El Papa pretende detener deserción


Visita. El monasterio de San Bento será la primera parada del papa Benedicto XVI durante su visita a Brasil.

El papa Benedicto XVI llega mañana a Brasil para intentar contener la fuga de católicos hacia los grupos evangélicos pentecostales e imprimir un nuevo eje a la evangelización de la Iglesia en Latinoamérica.


El secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone, aseguró que el Papa enviará «mensajes fuertes» a los gobiernos latinoamericanos sobre «el derecho a la vida», ante la decisión de la legislatura de Ciudad de México de despenalizar el aborto.

«La pobreza, las injusticias, la violencia y el éxodo de los católicos hacia las sectas», figuran también entre las principales preocupaciones papales, dijo el lunes.

El Pontí­fice es esperado en Sao Paulo, la mayor metrópoli sudamericana, donde se hospedará en el monasterio de Sao Bento (San Benedicto) cuyos orí­genes se remontan a 1598 y que fue remozado para acoger mejor al Papa homónimo.

Será la primera visita de Benedicto XVI a América Latina, que abriga cerca de la mitad de los católicos del mundo -unos 415 millones de fieles- y que el mismo llamó «el continente de la esperanza» pocos dí­as antes de su viaje.

Pero la Iglesia sufre una dura hemorragia: el porcentaje de católicos cayó en 10 años, y pasó de 74% a 64% de la población, según una encuesta del instituto de opinión pública Datafolha divulgada el domingo.

Las iglesias evangélicas, en especial las pentecostales, no paran de ganar adeptos, principalmente de las favelas desprotegidas de las grandes metrópolis.

Para revertir ese cuadro «la Iglesia precisa salir de la parroquia y de sus instituciones, donde espera que las personas vengan en vez de salir en busca de ellas», subrayó el cardenal brasileño Claudio Hummes, prefecto de la Congregación para el Clero, en una entrevista al diario O Globo.

«El pueblo quiere sentir la presencia de su Iglesia, que percibe distante», agregó.

Hostil a la Teologí­a de la Liberación, que postula el compromiso en la acción social y polí­tica, y que influencia aún al clero brasileño, el Papa debe lanzar un gran mensaje de solidaridad y de justicia, según el Vaticano.

El presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva desea abordar el papel de la Iglesia en las polí­ticas sociales, durante su entrevista con Benedicto XVI el jueves.

Lula expresó el lunes su deseo de que «la Iglesia participe de casi todas las polí­ticas públicas para el pueblo más pobre, para el oprimido».

La lucha contra «la dictadura del relativismo» y «la defensa de la familia», según fuentes vaticanas, estarán también en el centro del mensaje papal a Brasil, mientras que un Encuentro con los Jóvenes figura en su programa el jueves en el estadio de Pacaembú.

Precisamente, este lunes, los obispos católicos brasileños lanzaron un llamado a la evangelización de la juventud a través de la participación ciudadana y polí­tica, y de la lucha en la sociedad por una «vida digna».

El documento «Evangelización de la Juventud, Desafí­os y perspectivas», fue aprobado por 259 votos en 273 en la asamblea nacional de obispos que se realiza en Itaici (interior de Sao Paulo), previa a la Conferencia Episcopal Latinoamericana (Celam).

«La propuesta no es sólo meterlos en la Iglesia, es transformarlos en fermento para la masa de la población», explicó el obispo Eduardo Pinheiro, presidente de la Comisión para la Evangelización de la Juventud.

Otros dos grandes actos marcarán la visita del Papa.

El viernes de mañana procederá a canonizar al monje franciscano Antonio de Sant’Anna Galvao, llamado Fray Galvao (1739-1822), primer santo nacido en Brasil a quien se le atribuyen curas milagrosas. Un millón de fieles son esperados en esta misa campal en el aeródromo de Campo de Marte en Sao Paulo.

El domingo, otra ceremonia de masa esta prevista en el Santuario de Nossa Señora de Aparecida, la santa patrona de Brasil, a unos 170 km de Sao Paulo.

Antes de regresar a Roma, Benedicto XVI inaugurará en Aparecida las sesiones de la V Asamblea de Celam, que se reúne después de 15 años.

Ronaldo espera consuelo

El delantero del AC Milán, el brasileño Ronaldo, deseó hoy al papa Benedicto XVI un buen viaje a Brasil, «paí­s con mil recursos pero que también tiene problemas», expresando la esperanza que lleve «ayuda y consuelo» a los brasileños.

«Estoy muy emocionado con la idea de que el papa Benedicto XVI vaya a Brasil, a mi paí­s» declaró Ronaldo, describiéndose como «un humilde católico», en una entrevista con la agencia italiana Ansa.

«Su visita pastoral me llena de orgullo. Brasil es un paí­s con mil recursos pero que también conoce problemas. La palabra del Santo Padre llevará sin duda ayuda y consuelo a nuestro pueblo y a toda la comunidad eclesiástica de América del Sur», agregó.

Preocupaciones del Vaticano

El secretario de estado del Vaticano, cardenal Tarcisio Bertone, alertó de los graves problemas de violencia y desigualdad social en Latinoamérica, llamó a la unidad de la Iglesia y dijo que el papa Benedicto XVI llega para lanzar un movimiento de solidaridad y justicia, en entrevista al diario brasileño Folha y Radio Vaticano.

«Latinoamérica es un continente afligido por situaciones de una dramaticidad que asusta», dijo el número dos de la jerarquí­a del Vaticano.