El padrón contiene foto de las personas que cuentan con DPI


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De acuerdo con funcionarios y analistas, el padrón electoral será una herramienta fundamental para garantizar la transparencia y el orden en las próximas elecciones fijadas para el 11 de septiembre, en las que se espera utilizar nueva tecnologí­a e información adicional de los votantes en un nuevo formato que adoptará a cerca de siete millones de electores. A la fecha no se sabe cuántas personas del padrón cuentan con documento personal de identificación (DPI) y cuántas se identificarán con cédula de vecindad.

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Tras el cierre del perí­odo de empadronamiento el fin de semana pasado, los datos de los ciudadanos que recién ingresaron al listado de electores en todo el paí­s siguen llegando al registro central donde se depura la información, que estará consolidada el próximo 11 de agosto, un mes antes de los comicios generales.

Todo apunta a que la cifra de electores será cercana a los siete millones de electores, en vista que hasta mayo pasado, según las autoridades electorales, se tení­a registrados a más de 6.9 millones.

Pero además de incrementar el número de electores vigentes, también habrá modificaciones en el formato del listado, pues el pleno de magistrados del Tribunal Supremo Electoral  (TSE) aprobó un nuevo esquema de padrón electoral que además de los datos básicos de los votantes, incluirá la fotografí­a de los ciudadanos que cuentan con documento personal de identificación (DPI) y que hayan actualizado sus datos.

El padrón electoral, según las autoridades, no cuenta con la firma de aquellas personas que ya obtuvieron su DPI y refieren que es obligación de los encargados de las mesas electorales verificar que la firma que consignen en el padrón es la misma que aparece en el documento que presenten como identificación.

Además, según el director de Informática del TSE, Carlos Meléndez, el nuevo modelo de padrón contará con un código de barras que servirá al TSE para elaborar estadí­sticas, así­ como el número de cédula o el código único de identificación de los votantes.

El funcionario explicó que en el caso de que un ciudadano no cuente con el documento personal de identificación (DPI), en lugar de la fotografí­a se colocará su edad.

De acuerdo con Meléndez, esta información será útil para garantizar el orden durante los comicios y servirá para incrementar los niveles de confiabilidad en el proceso electoral que se avecina.

GARANTíA

Marí­a Eugenia Villagrán, presidenta del TSE, refiere que “el padrón electoral tiene un alto grado de confiabilidad y cuenta con mecanismos de seguridad para verificación de datos de identificación personal que proporcionan los ciudadanos, corroborados con partidas de nacimiento, previos a ser depurados”.

Para el analista de la Asociación de Investigaciones y Estudios Sociales, José Carlos Sanabria, el padrón electoral es una herramienta confiable, especialmente fortalecida con una nueva estructura, que contribuirá a que los miembros de las mesas receptoras puedan identificar a la persona que emitirá su voto.

¿Excesiva información en el padrón? Se han planteado las implicaciones que tiene la nueva estructura del padrón, en vista de que expone a luz pública información a la cual se le podrí­a dar un uso inadecuado, sin embargo existen consideraciones sobre este tema.

José Dávila, de la Coalición Civismo Electoral, opina que los datos del padrón pueden ser utilizados por los partidos polí­ticos en actividades sectarias, es decir, encaminadas al cumplimiento de estrategias propias de sus organizaciones partidistas y no para el bienestar colectivo.

También explica que en algunas comunidades no existen acuerdos sobre la información pública de los electores, pues se teme que los datos se puedan utilizar en hechos de violencia.

“El padrón es un bien público, que deberí­a ser utilizado en campañas cí­vicas para que los ciudadanos participen en el sistema polí­tico y no solo para que voten cada cuatro años; es tiempo de hacer funcionar la democracia”, dice el analista.

Sobre el mal uso que se pueda dar de la información contenida en el nuevo formato, Dávila considera que siempre existen riesgos, pero para ello serí­a necesario evadir diversos controles, desde las mesas de votación y la fiscalización social, hasta la transmisión de información del TSE. 

PADRí“N PíšBLICO

El debate de la seguridad pasa sobre el cuestionamiento sobre si el padrón debe estar al alcance de todos, como un bien público.

El TSE recientemente entregó una copia del padrón –todaví­a sin las últimas actualizaciones– a las organizaciones polí­ticas, según Villagrán, como una muestra de transparencia en torno a la organización de los comicios.

De la misma manera, el listado de los electores vigentes se encuentra a disposición de cualquier persona en el portal www.elecciones2011.tse.org.gt.

Mario Guerra Roldán, exmagistrado del TSE, en declaraciones anteriores señaló que el padrón ya se habí­a compartido con los partidos polí­ticos.

Guerra destacó que durante su perí­odo como presidente en la institución electoral se acordó entregar los datos a los partidos polí­ticos que así­ lo solicitaran, con la única condición de que proporcionaran los medios para trasladar la información.    

Dávila sostiene que los riesgos existen, pero ante todo se debe garantizar la transparencia y el orden a la ciudadaní­a en la organización electoral, como un elemento que motive la confianza e impulse la participación ciudadana.

VOTO
Dos documentos


Por primera vez en la historia se realizarán las elecciones generales con dos diferentes documentos de identificación vigentes, que son completamente distintos en su forma.

Esto porque anteriormente el Registro de Ciudadanos habí­a enfrentado problemas con la cédula de vecindad en la conformación del padrón electoral, debido a las anomalí­as registrales que ocurrí­an constantemente cuando los documentos de identificación eran emitidos por las comunas.

Anteriormente la emisión de la cédula de vecindad se encontraba bajo el control de las municipalidades; la falta de un estándar de seguridad nacional restaba credibilidad a la cartilla, que aún ahora es susceptible a falsedades, pues en algunos casos el órgano responsable lo emití­a  sin observar todos  los requisitos de mí­nima seguridad en su expedición. 

Actualmente la cédula de vecindad se considera un documento inapropiado para continuar siendo la base sobre la cual descansa la inscripción de los ciudadanos, en tanto que no ofrece suficientes garantí­as de seguridad y se ha instado a la población a que acuda a solicitar su DPI.

OBSERVADOR
“Llegó la hora de votar”


José Dávila, director de la Coalición Civismo Electoral, se refiere a la importancia de utilizar el padrón como un instrumento para promover la cultura de participación ciudadana en la democracia.

¿Qué lectura hace del incremento de electores en el padrón?
El padrón, con respecto a las elecciones pasadas, incrementó un millón de electores, de la misma manera que se aumentó en el 2007 en relación con el perí­odo electoral anterior, en el 2003. Ese hecho nos indica que ha habido un desarrollo normal del padrón, independientemente de las innovaciones en el TSE y el Registro Nacional de las Personas.

¿Considera que es positivo el nuevo modelo del listado de electores?
Reconocemos que el TSE ha realizado esfuerzos en distintas áreas para modernizar el padrón para hacer innovaciones importantes, como la inclusión de la fotografí­a. Sin embargo, hemos detectado en el interior del paí­s que no hay acuerdos con respecto a la fotografí­a por el tema de la inseguridad. La gente tiene temor. Sin embargo, eso no quita mérito a los esfuerzos del Tribunal Supremo Electoral en actualizar los datos. Hay que tener presente el entorno de la cultura polí­tica y la situación de inseguridad de algunos temas.

¿Puede que entregar el padrón electoral a los partidos polí­ticos sea un arma de dos filos?
Yo creo que entregar el padrón a los partidos polí­ticos es un sí­mbolo de transparencia. El problema, más bien, serí­a que los partidos utilizaran el padrón para realizar operaciones sectarias, o sea, partidistas. Eso no serí­a bueno.

¿Por ejemplo?
Revisar el padrón y en base a ello, realizar actividades que solo los favorezcan. El padrón, por otro lado, deberí­a servirle a los partidos para concientizar que los empadronados acudan a votar. Es decir, ya pasó el momento de registrarse en el padrón; llegó la hora de votar. Y en ese sentido, los partidos deberí­an hacer una campaña cí­vica para que los empadronados vayan a votar, en forma general. Hace falta una buena labor, positiva y cí­vica, para motivar a las personas a que den el segundo paso y participen.

¿Los partidos motivan el voto o apuestan a acaparar los votos para su conveniencia?
Los partidos deben promover que el padrón tenga una utilidad, en cuanto a elevar la participación democrática, y no solo en el número de militantes del partido. Mientras más gente vota, es más legí­tima la elección.