El señor Eduardo Aguirre Oestman ya no es sacerdote católico-romano. El señor Aguirre públicamente manifestó que no cree en la Iglesia a la que hace pocos años le juró amor eterno. Se ha divorciado de ella y ha contraído nuevas nupcias.
Al igual que ocurre con aquel varón que ante numerosos testigos contrae matrimonio y le jura, a su mujer, amor eterno pero que después por propias conveniencias logra que se le anule. Esa anulación significa que esa ceremonia del sacramento matrimonial que lo había unido ya no tiene valor, que él ya dejó de ser un hombre casado.
Es más, eso significa que si acaso lo desea y. como ya es libre, puede recibir otra vez el sacramento del matrimonio, es decir volver a casarse con una nueva mujer, porque todo lo que anteriormente le comprometía, queda anulado y ya no tiene ningún valor.
¿Cuándo fue que fué anulada la ordenación sacerdotal de la que hace algunos años fue investido el señor Aguirre?
Es que el señor Aguirre funciona como si él todavía fuera un sacerdote de la Iglesia Católica Romana y que por eso tiene derechos para que lo hagan obispo de la iglesia brasileña. ¡!Qué tal!! Como que el señor Aguirre está algo confundido.
El día en que usted fue ordenado sacerdote por un Obispo de la Iglesia Católico-Romana, usted, padre Aguirre, estaba seguro de recibir, en ese momento, una gracia y un mandato divino. Estaba usted, diciéndole al mundo «yo creo que éste Obispo que ahora me ordena, es el instrumento para que yo sea, de hoy en adelante, un hombre diferente, alguien poseedor del don de perdonar los pecados y de convertir el pan y el vino en el cuerpo y sangre de Cristo. Y así lo manifiesta y lo reafirma cada vez que oficia una misa. ¿Cierto o no? ¿O acaso cree usted que su ordenación fue impartida por alguien que no tenía derecho a impartirla?
Cuando usted así lo aceptó y así lo manifestó, estaba usted afirmando que creía y sabía que el Obispo católico-romano que en ese momento lo ordenaba, era una autoridad que tenía unos poderes especiales que le habían sido otorgados en línea directa por la autoridad otorgada al Sumo Pontífice sucesor de Pedro. ¿Cierto o no?..padre Aguirre? Es que si el padre Aguirre, no cree en el valor de su ordenación como sacerdote por haber sido recibida de manos de un Obispo católico-romano, entonces usted es el primero que habrá de reconocer que nunca ha sido ordenado sacerdote, que y que no es un sacerdote.
Ejemplo todo ello de su extrema confusión porque, por una parte usted cree en la autoridad de la jerarquía Católico-Romana ya que por ella usted se sabe poseedor de los atributos atribuibles a un sacerdote y oficia misa e imparte los sacramentos.
Ni la Lila mi mujer ni este su servidor pretendemos ser jueces ni tener la autoridad moral para juzgarlo en esta actitud suya que ojalá sea transitoria. Es por eso que las dudas que usted con estas acciones nos ha obligado a sentir, las hemos planteado en forma de interrogantes.
Pero, nuevamente le recordamos que cuando usted, acostado boca abajo sobre el suelo, demostrando así toda la humildad y obediencia del caso, recibía de parte de su Obispo la ordenación sacerdotal, la recibía de manos de un Obispo Católico Romano a quien entonces usted le reconoció ciertas gracias, poderes y autoridad y a quien hoy se las regatea.
Entonces es usted quien a su ordenación le hace perder valor, es usted, quien se descalifica como sacerdote. ¿Cierto o no?