La derrota del FC Barcelona llegó en el mejor (o en el peor) momento, que no sólo sirvió para que el Real Madrid se acercara en la punta de la Liga y para que el Atlético de Madrid empiece a soñar con una mejor temporada; también sirve para exponer varios de los problemas bajo la lupa entre los blaugranas.
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«No soy médico, pero no creo en la mala suerte», argumenta Andrés Iniesta. Es exactamente lo que cree todo el mundo, menos aquellos que creyeron que la lesión de Cristiano Ronaldo fue por influencia de un brujo llamado Pepe.
El cuerpo técnico busca respuestas científicas, pero no cree que se trate de sólo una opción. En su equipo médico sólo ha habido un cambio, por lo que no se puede justificar en un cambio de estrategia en los fisiólogos.
Xavi, el más reciente lesionado del Barí§a, lo explica fácil: «Demasiados partidos. Es normal que pase esto». El cerebro del equipo ha disputado 33 de los 37 encuentros jugados por el Barí§a. El curso pasado, a estas alturas de la temporada, se había alineado en 28, en una mejor disposición de Guardiola en rotar a la alineación.
Otros coinciden con Xavi, al creer que es lo normal. «Se rompen hasta las máquinas», sostienen los expertos, para quienes la «plaga» de lesiones del Barí§a es sólo una consecuencia de una gran temporada «Ganamos dos títulos, las dos Supercopas, nada más empezar y antes de Navidad conquistamos el Mundial de Clubes». A ello, hay que sumar una fase de clasificación de la Liga de Campeones más compleja que la del año anterior.
«Lo anormal es lo que ocurrió el año pasado». Y es que la causa de las lesiones no son similares, para poder analizar que una y otra tienen relación. Abidal tiene un estropicio, mientras que Chigrinski, que nunca juega, sólo tuvo un tirón. Touré y Feita se resintieron del mal estado de los campos en la Copa de ífrica, problema ajeno al barcelonismo. Y Alves sólo fue un pinchón de una semana.
NO ES PARA TANTO
Según datos de la UEFA, hay de cada cien jugadores, se lesionan 17. Pero para esta temporada, el Barí§a ha reportado 21 lesiones, y no tiene cien jugadores.
A pesar de ello, el doctor Edu Mauri reduce la seriedad de esto. «El equipo no sufre tantas lesiones como parece. Habría que dividir las lesiones por minutos jugados. Faltaría comprobar si hay mucha diferencia con otros años».
Para otros expertos, suponen que el intenso frío que vive el hemisferio septentrional ha afectado. «Cuando estás en caliente y la temperatura ambiente es baja, se realiza una constricción de los músculos y les llega menos oxido», aseguran. Pero otros contradicen: «El frío deja de ser un problema si se calienta bien», replican.
COPA DEL REY
El frío y una carga más de partidos podrían explicar bien las lesiones y la consecuente derrota del domingo pasado. Sin embargo, parece contradictorio que el Barí§a se haya desligado de la Copa del Rey, que le implica más partidos, y, por tanto, más carga.
Pero Guardiola no lo cree así, y considera que, justamente por ello, hay tantas lesiones, porque en su lógica, mantener el ritmo de jugar dos veces por semana mantiene el músculo en mejor forma.
«A menos partidos, más lesiones. No es lo mismo competir que entrenarse», asumen Guardiola. «El músculo mejora con el trabajo y puede que la respuesta del futbolista sea diferente cuando median menos partidos y más entrenamientos», subrayan fuentes del club.
Sea como sea, es notable que Guardiola desconfía de muchos jugadores de la banca, y por ello no hace tantas rotaciones como antes. Es el caso de Thierry Henry, que en vez de utilizarlo en los últimos tres partidos, ha preferido que caliente banca. Quizá un cambio por Xavi le hubiera dado el descanso necesario.
Todo apunta a que la relación entre Guardiola y Henry no es la mejor, y que en junio será vendido.
Además, se ha roto el mito de que Pep logra sacar panes de las piedras, al haber utilizado canteranos en el partido, y que no le funcionó.
Pese a ello, Johan Cruyff, legendario ex jugador y ex entrenador del club, hizo la observación que la falla del domingo pasado no estuvo en los canteranos ni suplentes, sino en los titulares.
«Algún día tenía que llegar. Tantos ojos pendientes de la defensa por las bajas que había y resulta que el Barí§a falló en las otras líneas. En el centro del campo y en el ataque. Precisamente donde estaban los titulares.»