Esta semana el ministro de Finanzas Pavel Centeno dio declaraciones a la prensa en su calidad de Presidente del Directorio de la SAT sobre las acciones fiscalizadoras en torno a los pasos a seguir para disminuir la brecha entre la recaudación y las metas establecidas que, según sus propias declaraciones, alcanza más de 985 millones de quetzales.
Es sus declaraciones el Ministro aseguró que las tres intendencias de Recaudación, Fiscalización y Jurídica están planificando “barridas” en contra de los contribuyentes, que por alguna razón u otra no han cancelado impuestos o posterguen los pagos al fisco. El garrote del Ministro es la amenaza de que si un ciudadano común y corriente se atrasa por cualquier razón al pago del impuesto y recibe una notificación mediante avisos que se ponga al día y no lo hace, tendrá que enfrentar una auditoría fiscal.
El mal sabor que me queda en la boca es que en estas declaraciones no van incluidas el cierre o persecución de las operaciones ilegales, el contrabando y negocios turbios conocidos por él como el tema del Aeropuerto que es el caso que conozco y hemos documentado. Pero seguro que hay muchos así. Él dijo que esa operación tenía que cerrar. Sabemos que han dejado de pagar alrededor de 75 millones de quetzales. Esta gente sigue operando diariamente y no pasa nada en el país que nada pasa.
¿Cómo es posible Señor Ministro? Al ciudadano que lucha y se esfuerza para pagar impuestos y se atrasa le caeremos con todo el peso de la institución fiscalizadora y a los que no pagan, no solo no pagan, él sabe que no pagan y no pasa nada. Para refrescar lo que el propio Ministro Centeno dijo el uno de agosto del 2012: “Lo que a criterio del funcionario corresponde a partir de ahora, es que la SAT inicie con la fiscalización, es decir, “hacer una contabilidad de lo que se dejó de pagar de impuestos” de parte de La Riviera, para luego proceder con “hacer por la vía legal le exigencia de la devolución de esos impuestos no cobrados”, cuyos montos “deben ser recuperables””
( http://www.lahora.com.gt/index.php/nacional/guatemala/actualidad/163088-centeno-toca-cuantificar-lo-defraudado-por-la-riviera )
Queridos lectores ¿Saben que ha pasado? NADA. ¿Cuál es el sentido de justicia tributaria por parte del Ministro? ¿Cómo es posible criminalizar a los contribuyentes que se atrasan y a los que a sabiendas que contrabandean y no pagan ni un impuesto a ellos no les hacen nada? A pesar que existe un proceso en el Organismo Judicial, la SAT a la fecha ha reusado a plantear la querella correspondiente, según lo regula el decreto 1-98 del Congreso de la República. ¿Por qué señor Ministro? ¿Por qué permite que la SAT siga protegiendo una operación ilegal? Este modelo de recaudación es insostenible. A todas estas ¿dónde está el Procurador de los Derechos Humanos.
Ya los guatemaltecos están hartos que les vean la cara y es por eso que no quieren pagar. El dinero que pagamos o se lo roban o es para cubrir la brecha de los que no pagan. Entonces tenemos que pagar doble y a cambio de qué. ¿Qué nos da el Estado a cambio de nuestros tributos? ¿Y lo que nos da a qué precio? Estoy convencido que lo que el Estado hace por el ciudadano es para poder justificar el robo. Alguien me dirá que este gobierno ha reconstruido la red vial. Pero mi preguntan es ¿a qué precio? Tengo entendido que aquí en Guatemala el kilómetro de asfalto se paga casi cuatro veces más alto que en Perú ¿Por qué? La única razón que los motiva a hacer carreteras es para robar lo que damos los ciudadanos y poder encubrir su robo descarado.
Señor Ministro si va a perseguir a los contribuyentes que se atrasan, presente un plan de acción en contra de los que no pagan, contrabandean y roban los impuestos. La guinda en el pastel sería denunciar a más de algún funcionario público que hace negocios con los impuestos que se pagan.