Por Gerson Ortiz
La semana pasada tuvo lugar, en la ciudad capital, un evento sin precedentes tanto en el país, como en la región centroamericana; la presentación de Cadáver Exquisito: La Cultura del Metal en América Latina, un documental capaz de romper con cualquier modelo establecido; desde el punto de vista estético, técnico y de contenido.

Utilizando la técnica del cadavre exquis (en francés), iniciada por los surrealistas en 1925, Jeff Brenes e Indira González, una pareja de estudiantes de la Maestría en Estudios Latinoamericanos del hermano país de Costa Rica, y productores del documental; plantean además de diversas perspectivas sobre el género musical que durante décadas ha sido capaz de despertar tonto críticas como pasiones, un acercamiento a las construcciones sociales que existen a su alrededor; dando paso a la autocrítica, la propuesta de cambios de carácter social y al cuestionamiento de todo cuanto sucede antes, durante y después del Metal.
La crítica a la brutalidad del colonialismo y del mercado, al adultocentrismo, a las imposiciones de cultura occidental en América Latina, el cristianismo, los estereotipos impuestos al movimiento Metal y el papel de la mujer dentro y fuera de esta contracultura, son temas que sobresalen durante el desarrollo del documental; además de ser un proyecto que resalta la importancia de la conciencia crítica en la juventud por medio de las intervenciones de músicos, académicos, analistas y amantes del Metal en diferentes países latinoamericanos como México, Chile, Guatemala, Costa Rica y Argentina.
CERCA DEL CADíVER
Una luz violeta que salía de los ojos de decenas de calaveras colocadas en la pared del lugar del encuentro era lo único que atravesaba la espesa oscuridad del ambiente.
Aunque el sombrío antro poco dejaba ver la prolongada barba de Jeff, pero los ojos de Indira amplificaban la luminiscencia cárdena del lugar, tuve la oportunidad de conversar con ambos amantes del Metal, en una entrevista en la que abordamos algunos aspectos de este trabajo vanguardista.
– ¿Cómo surge la idea de crear un documental sobre el Metal en América Latina?
– Jeff: Estábamos en la maestría de Estudios Latinoamericanos, en un curso sobre identidad en América Latina, y teníamos que hacer un proyecto sobre: arte, identidad y cultura y se nos ocurrió hacer un proyecto audiovisual…
– Indira: Empezando porque no se ha hecho nada.
– Jeff: La idea servía muy bien para el proyecto y tuvimos la oportunidad de entrevistar a bandas de Costa Rica y una de Nicaragua que hizo un concierto allá; así que empezó como un proyectito de media hora, fue un proyecto sencillo, pero ganó un premio nacional, entonces dijimos que no se había hecho nada ni en Latinoamérica y ni en Centroamérica.
– Indira: Ya a la hora de juntarnos a investigar nos dimos cuenta que había mucho desde la perspectiva histórica del Metal (aunque no tanto porque no es un tema que esté como muy ligado a la academia), y también sobre la cuestión de los géneros: hay no se cuántos intentos por clasificar los estilos del Metal, pero ya abordarlo desde una perspectiva sociológica o filosófica inclusive, no había.
– Jeff: Fue complicado para plantearlo como proyecto, porque al ser un proyecto de graduación de Maestría tenía que tener un marco teórico como para que lo aprobaran; y la idea fue dar a conocer dentro de la academia un proyecto de producción artístico cultural, de una música que es muy menospreciada.
-¿Qué obstáculos encuentran sobre la marcha?
– Indira: No sabíamos nada de lo que pasaba fuera, ni a nivel de Centroamérica ni menos del Sur, y teníamos la interrogante de si sería lo mismo y que pasaría? entonces vimos la importancia que había en el hecho de decir, «bueno: no hay nada hay que empezar a investigar». Y luego, no había dinero (a nivel de este tipo de culturas nunca hay dinero); y nos preguntábamos cómo podemos hacer un documental a nivel de América Latina sin presupuesto y la U no nos iba a apoyar, y en la academia esto es muy nuevo y nuestros lectores no sabían de esto y se nos ocurrió la loca idea de la Internet y empezamos a contactar gente, y sorpresa: hubo gente que sin conocernos nos quiso apoyar y se comprometieron con el proyecto. Hicimos una investigación sin salir del país.
– Jeff: Es algo que es pionero; hacer un proyecto donde todo se compila por medio de la Web fue complejo y hubo gente que se comprometió a tal punto y nadie ha hecho algo como lo que hicimos nosotros.
– Indira: Además, el audiovisual siempre es para una élite y nosotros más allá de verlo así, creemos que es el reflejo de eso de ver la cultura subterránea del Metal donde no hay dinero pero no importa, nos parece una técnica revolucionaria a nivel de América Latina.
-¿En Costa Rica no se dan las condiciones para hacer este trabajo?
– Indira: No. Si hubiéramos tenido apoyo el documental tendría difusión; la mayoría de la gente que grabó no lo hizo con cámaras profesionales, pero al final dijimos «nos vale una mierda eso del cine y de la imagen», lo que interesaba era que el mensaje llegara y al final es un cadáver exquisito porque cada persona que se comprometió hizo lo que pudo, hizo su arte.
– Jeff: Nosotros sólo fuimos mediadores entre todos los esfuerzos, mediar y articular el discurso, de manera que todas las piezas se complementaran y reflejaran la esencia de cada banda que eso es el Metal, la esencia de muchas cosas.
– ¿Que opinan sobre la falta de apoyo desde la academia?
– Indira: No hay nada de apoyo. Incluso hay académicos que creen que saben sobre el tema y escriben desde dentro de la academia con perspectivas erradas y lo que hacen, en lugar de ayudar a la cultura es hundirla más porque son ignorantes y se ponen a decir que saben y no saben nada.
– Jeff: En Costa Rica por ejemplo, es difícil ver conciertos de Metal en las universidades; el metal allá está vetado incluso por problemas en los que no tienen nada ver los metaleros.
-¿»Cadáver Exquisito» podría tener muchas connotaciones?
– Indira: Claro, tiene un doble sentido, lo que es la connotación surrealista, de la academia, por la técnica que utilizamos. Y también es el Metal, ese cadáver, la violencia: ¿cuántas muertes hay en el mundo por hambre, por represión política, contra la gente que lucha.. lo puse al principio del documental: «hay unos que ya no esperamos nada pero no nos permitiremos morir arrodillados»;
– Jeff: Fue una idea pionera hacer el documental con esa técnica: estábamos trabajando con material a ciegas, la técnica consistía en tener un montón de partes de diferentes trabajos artísticos de diferentes personas con diferentes personalidades, pero nadie sabía lo que estaba sucediendo con los demás y al final nosotros estábamos trabajando con entrevistas que no sabíamos que iban a decir, cual era el contexto final y nosotros íbamos a tender los puentes. Y tuvimos que tomar el material convergente o divergente para tender los puentes y articular una historia que fuera congruente y coherente con el proyecto.
– Indira: Si. El cadáver es eso: lo que te imponen, ir a la escuela tener millones, tener una casa, una familia. Someterte al sistema, pero en realidad estás muerto. La mayoría de la gente en la calle está muerta en vida. No somos eso, somos otra cosa.
-¿Y cuál sería la columna vertebral del cadáver?
– Indira: Estamos hablando de Metal y aunque en diferentes lugares lo adapten o lo diversifiquen tenemos puntos en común, por ejemplo, la conquista de América Latina, que creo que en el documental queda bien claro: la imposición del cristianismo, la masacre de gente, la violencia, la pobreza que generó.
– ¿Creen que el Metal se convierte en un puente de denuncia?
– Jeff: Creo que en sus inicios fue algo muy radical, contestatario, es parte de su origen de su esencia: gritar contra la represión. En América Latina creo que los movimientos como el Trash que denuncian las atrocidades y sucesos violentos que marcan a las sociedades y el metal tuvo mucho de eso. Nosotros lo que dijimos en el documental es que en América Latina el Black, Trash y Death tienen mucho arraigo por la temática de la violencia, el cristianismo, etcétera.
– Indira: Pienso que en su momento si lo fue. Por ejemplo en lo político, que es muy importante, pero también hay un sentido que la gente deja de lado que es el adultocentrismo. Este tipo de culturas es un espacio para que la gente joven se libere y no toda la gente joven tiene esa conciencia política, o la preparación crítica, los estudios o el interés; hay personas que sienten la represión en su familia y se arriman al Metal porque se sienten bien, aunque se ha perdido un poco eso y es ahí donde el mercado ha podido incursionar, pero el metal ha permitido que la gente sea irreverente y ser irreverente es importante, en el sentido que se puedan expresar los problemas que sienten.
– Jeff: El Metal tiene la oportunidad de sobrevivir en la medida que hayan personas que sean capaces de seguir produciendo metal que pueda expresar, sentir y apegarse a todo lo que dice Indira; pero si seguimos por la senda de la vida fácil, terminará por desaparecer.
– ¿Cuáles serían sus conclusiones más importantes de esta experiencia?
– Indira: Mostrar que el Metal nació de una cuestión muy contracultural y de tratar de hacer una forma de vida alternativa, cagarse en muchas cosas; me parece una cuestión muy anti-adultocentrista. Mostrar como ha ido mutando, sus limitaciones, las críticas que se le puede hacer y dejar esa incertidumbre y tratar de sembrar; desde él (Metal) se podrían crear muchos cambios, pero depende de ustedes; no tanto de creer en ideologías; crear un mundo diferente, donde no haya hambre, pobreza, donde podás salir a la calle sin miedo a que te maten. Al final, que la gente pueda ver que la cultura Metal tiene mucho que aportar en lo político, sociológico, religioso…
– Jeff: Me siento muy satisfecho con lo que se ha logrado, porque el proyecto abrió muchas puertas. siento que es un proyecto con muchas perspectivas y posibilidades. Ojalá que hagan muchas copias, que lo vea gente de todos los estratos sociales, movimientos culturales y lo critiquen y sirva para ver que los metaleros no somos sólo un montón de «chusmas » que andamos ahí en las calles. Que todos los estigmas y estereotipos que se nos ponen son meras imposiciones culturales que se han dado para someter a la cultura y a la gente y para mantenerlos callados, para que no escuchen lo que tenemos que decir.