El mayor observatorio del mundo


Un cientí­fico utiliza un observatorio astronómico (archivo).

El observatorio Pierre Auger, el mayor experimento internacional para el estudio de los rayos cósmicos, que comenzó a ser construido en 1990 y costó 53 millones de dólares invertidos por 17 paí­ses, será inaugurado este viernes en Malargí¼e, en la región oeste de Argentina.


«Lo que inauguramos es la instalación de una red de 1.600 detectores de superficie y los cuatro detectores de fluorescencia y a partir de ahora el Observatorio comenzará a trabajar con toda su potencialidad durante los próximos 20 años», dijo la astrónoma Beatriz Garcí­a.

Garcí­a, una de las 20 mujeres que trabaja en el Auger, indicó que la finalización de las obras da luz verde a la segunda etapa del ambicioso proyecto, que es la construcción de un segundo observatorio gemelo en Colorado (EEUU).

En el Observatorio ubicado en Malargí¼e, una localidad del suroeste de la provincia de Mendoza (oeste), trabajan unas 400 personas pertenecientes a más de 70 instituciones y provenientes de los 17 paí­ses participantes en el proyecto.

La astrónoma explicó que los cientí­ficos «están explorando los misterios asociados con los rayos cósmicos de las más elevadas energí­as. Se trata de partí­culas que arriban a la Tierra con energí­as 10 millones de veces superiores a las que se pueden obtener con el mayor acelerador de partí­culas del mundo».

Con los detectores de fluorescencia, los especialistas escudriñan, en las noches despejadas y sin luna, la atmósfera para observar la tenue luz ultravioleta que producen las cascadas de rayos cósmicos al atravesar el aire.

«Hay muchos enigmas que todaví­a no están develados», se entusiasmó Garcí­a a través del teléfono, y recordó que el grupo publicó sus primeros resultados fí­sicos a fines de 2007 en la prestigiosa revista Science, sobre las propiedades de las partí­culas de mayor energí­a en el Universo.

«Fue un descubrimiento de tanto impacto que algunas agencias cientí­ficas lo seleccionaron como uno de los diez más importantes del año», reveló.

El proyecto consiste en un arreglo de 1.600 detectores, distribuidos en 3 mil km2. Rodeándolos se ubican 24 telescopios, detectores de fluorescencia que observan la tenue luz ultravioleta.

El monumental complejo fue diseñado en 1990 y construido bajo el liderazgo del premio Nobel de Fí­sica 1980, el estadounidense James Cronin. El prestigioso fí­sico nuclear es actualmente profesor emérito de la Universidad de Chicago y portavoz del proyecto Auger.

La odisea cientí­fica comienza a mediados de los «90, cuando un grupo internacional de investigadores empieza los estudios para emplazar un nuevo observatorio de rayos cósmicos.

En noviembre de 1995, la UNESCO decide que Argentina sea sede del complejo y en 1999 se coloca la piedra fundamental con la presencia de Cronin, quien también será protagonista en la ceremonia de este viernes.

Entre 2000 y 2004 se instalan detectores de superficie y de fluorescencia, además de habilitar el edificio de oficinas y base de datos. En 2006 se termina el cuarto y último edificio de detectores de fluorescencia.

Los paí­ses que participan del proyecto son Alemania, Argentina, Australia, Bolivia, Brasil, Eslovenia, España, Estados Unidos, Francia, Holanda, Italia, México, Polonia, Portugal, República Checa, Reino Unido y Vietnam.