Cuando el líder cae en un torneo cualquiera, sus escoltas se apresuran para poder darles alcance. Sin embargo, el torneo de futbol guatemalteco de la Liga Mayor demuestra su mediocridad, porque cuando el puntero pierde, sus escoltas no aprovechan.

Lo de la baja asistencia a los estadios es una noticia que atrae más, y los equipos no saben por qué el público se ha alejado de los escenarios deportivos. Probablemente, Horacio Cordero, entrenador de Municipal, en declaraciones con la televisión nacional tras el partido de ayer, dijo sentirse pésimo porque el público debió soportar un partido tan malo y ofreció disculpas a los aficionados que llegaron al estadio.
Se trata del opaco empate, sin ninguna posibilidad clara de gol, en el mal llamado «Clásico», entre Municipal y Comunicaciones, en donde el conformismo de continuar ambos empatados en el segundo lugar prevaleció, por lo que terminaron con marcador de cero goles.
Si alguno de los dos hubiese ganado, hubiera empatado con el líder Zacapa, equipo que no debe estar exento de crítica. Es común que ocurran partidos en que David vence a Goliat, pero en la práctica, el líder debe ganar al colero. Pero no fue así.
En San Marcos, el que se ubicaba en el último lugar, Marquense, logró vencer a Zacapa, no tanto por méritos propios, sino por un gol tempranero, que bastó para dos equipos que en el segundo tiempo dejaron de correr, debido al evidente mal estado físico de los jugadores de ambos equipos.
El más favorecido de la jornada fue Xelajú MC, pues, pese a empatar en su respectivo partido con Xinabajul, apenas lograron empatar de locales. Sin embago, los Súper Chivos lograron continuar empatando en la segunda posición con Comunicaciones y Municipal, y acercarse, al menos un punto al líder. Por aparte, lograron mantener la distancia de tres puntos con Xinabajul, su más cercano perseguidor.
Es el más favorecido, porque las próximas jornadas el líder Zacapa deberá enfrentar a Municipal, primero, y después a Comunicaciones, en dos encuentros en la cima, en donde más de alguno resultará con heridas graves, lo que Xelajú puede aprovechar los traspiés para acercarse. Además, le falta muy poco para clasificar a segunda ronda, sólo basta un resbalón en los próximos tres partidos de los coleros.
Xinabajul se mantiene en el quinto lugar, y parece que esa será su clasificación para la segunda ronda. Más abajo de la tabla, entre el sexto lugar -último lugar que clasifica- y el colero, sólo hay 3 puntos. Es decir, de ser el último a entrar en la liguilla, sólo hay un paso.
Heredia, gracias a su triunfo en su estadio de San José Petén contra el Deportivo Suchitepéquez, logró obtener una victoria clave, ya que fue contra un rival directo. El equipo petenero logró desbancar de la sexta posición a los Venados, a quienes enviaron al séptimo lugar.
Petapa, que estrenó la gramilla sintética de su estadio -tras varios meses de jugar en Amatitlán como local- logró derrotar a otro rival directo, Jalapa. Es lamentable lo que ocurre con los Tigres de Jumay, ya que, luego de participar en una competición de alto nivel como es la Liga de Campeones de la Concacaf, ahora se ubica en el último lugar.
Marquense, que antes de la jornada estaba en último lugar, ahora se aleja de la posición y empata en puntos con el séptimo lugar, y ahora está a sólo un punto de la liguilla. Así está nuestro futbol. Entre el primer y el último lugar, sólo hay once puntos, lo que refleja la mala calidad en la que se ha desarrollado el futbol nacional.
Tal vez, ahora los técnicos y directivos del futbol se pueden responder a la pregunta: ¿por qué no está llegando el aficionado al estadio?