El juego de estrellas sin la estrella mayor


Kobe Bryant, estrella de los Lakers de Los íngeles, ha permanecido sin actividad por una lesión. FOTO LA HORA: ARCHIVO

Cada vez parece más probable que el Juego de Estrellas se desarrollará sin una de sus luces más brillantes, un golpe de relaciones públicas que no le viene para nada bien a la NBA en este momento. En otras palabras, una potencial alineación de Carmelo Anthony, Kevin Durant, Steve Nash y Tim Duncan necesitará más a Kobe Bryant este domingo que la alineación que incluyó a Jordan Farmar, Sasha Vujacic, Josh Powell y DJ Mbenga ayer ante el Utah Jazz.

Redacción Deportes
lahora@lahora.com.gt

Este último grupo se las arregló bien, al igual que el resto de las combinaciones que Phil Jackson puso en el campo de juego durante la victoria de los Lakers por 96-81 en Salt Lake City, en lo que fue su último partido antes del receso por el Juego de Estrellas. Fue la tercera victoria consecutiva de los Lakers sin Bryant, quien ha sufrido un esguince en el tobillo izquierdo, y el éxito de su equipo hace sentir un poco mejor a la superestrella respecto de su ausencia… lo que solamente ayuda a fortalecer su argumento para no participar en el All-Star el domingo.

«No me pierdo partidos, y si me los pierdo, quiero asegurarme de estar listo», dijo Bryant. «No quiero perdérmelos en vano. Los muchachos están jugando tan bien, que no tengo necesidad de apurarme».

El razonamiento de los Lakers es que si Kobe no juega en Dallas tendrá 10 dí­as libres antes de reanudarse la temporada regular con un partido ante Golden State el 16 de febrero. Creen que el tiempo de recuperación será suficiente. Si juega el domingo podrí­a agravarse la lesión y retrasar el reloj, y pareciera que Bryant no está dispuesto a desperdiciar los tres partidos que acaba de perderse.

Bryant viajará a Dallas para cumplir con la multitud de apariciones, obligaciones de prensa y promociones que vienen en el paquete All-Star. Pero más allá de eso no se compromete.

Ha formulado una lí­nea, que pronunció por primera vez el lunes haciendo referencia tanto al partido contra el Jazz como al Juego de Estrellas: «Si estoy sano, jugaré».

Y lo escucharán repitiendo lo mismo unas 100 veces durante la sesión de prensa de 45 minutos del viernes.

Bryant dijo que el tobillo está «un poquito» mejor de lo que estaba cuando Lamar Odom se lo pisó, provocando su lesión en el partido contra Denver el viernes pasado.

«Puedo ponerle algo de presión», dijo Bryant. «No hay necesidad de apurarse».

Cuando escuchas a Bryant hablando de paciencia, te das cuenta de que ha aceptado la necesidad de sentarse. Y parece que los Lakers confí­an en el criterio de Bryant. Según Jackson, fue Bryant quien le propuso a él no jugar contra Portland el sábado pasado, cortando una racha de 235 partidos consecutivos jugados. Jackson presintió después de las prácticas del miércoles que Bryant no jugarí­a, y cuando se permitió el ingreso de los medios a los vestidores 90 minutos antes del partido, Bryant estaba estirado en una mesa de entrenamiento vestido con ropa deportiva negra, tapándose la cara con los brazos, y parecí­a estar muy lejos de alguien a punto de jugar un partido.

«Quiero que haga lo que sea bueno para él», dijo Jackson. «Si está al 100 por ciento y siente que se encuentra bien para jugar, entonces que juegue. De lo contrario, no deberí­a jugar. Obviamente no estaba bien, no pudo jugar los últimos tres partidos, así­ que deberí­a ser él quien decida.

«Creo que podrí­a haber [jugado en Utah], pero hubiera empeorado [su condición], ¿y para qué? Tiene casi una semana para descansar».

Solamente tendrí­a una semana para descansar si no juega el All-Star Game, otro indicio de que no lo hará.

Eso serí­a un fuerte revés para el espectáculo anual, que se está expandiendo aún más este año con sede en el Cowboys Stadium. Bryant fue quien recibió más votos en la Conferencia Oeste, y su nombre fue marcado o pinchado en casi 2.5 millones de boletas. Los aficionados que compran sus boletos o encienden el televisor, quieren ver al No. 24… sobre todo después de digerir lo que deberí­a ser una contracorriente de noticias negativas sobre las negociaciones laborales.

Una de las cualidades que ha convertido a Bryant en la elección favorita es la misma que harí­a riesgosa su participación: nunca se toma un partido a la ligera. Fue nombrado JMV tres veces, y hasta se toma en serio el aspecto defensivo.

Y también están las consideraciones promocionales. El Juego de Estrellas suele ser el momento elegido para lanzar nuevos zapatos, pero los «Zoom Kobe V» Nikes ya salieron; sólo tendrí­a que usar un color especial el domingo.

Además, Bryant ya se encuentra en una etapa de su carrera en la que comprende que este juego es una oportunidad de devolverle un poco a la liga. Y después de haber participado en el Juego de Estrellas 11 veces (además del concurso de volcadas y el juego de novatos en su primer año), sigue valorando la versión del Super Bowl de la NBA — aunque no defina a un campeón.

«Le doy mucha importancia, porque le debo mucho a la NBA y a los fanáticos», dijo Bryant. «Es muy importante. No quiero darles toda la lata, «De niño…» y esos versos, pero es la verdad. Aún después de haberlo hecho tantas veces. Todas las veces que jugué estuve al 100 por ciento. Siempre me resulta divertido jugar estos partidos. Simplemente tendremos que ver cómo están las cosas».

Por lo que he visto y escuchado el miércoles, no creo que Kobe vaya a jugar el domingo.