El ‘individualista’ Robben, en el punto de mira


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El presidente de honor del Bayern de Múnich le acusa de individualista en una campaña en la que las lesiones han vuelto a cebarse con él.


Arjen Robben aterrizó en el Bayern de Múnich en 2009, procedente del Real Madrid y previo pago de 25 millones de euros. En su primera campaña en Alemania, el extremo holandés cumplió sobradamente con las expectativas y anotó 23 goles en 37 partidos disputados. Sin embargo, su estela se fue apagando en su segunda temporada como bávaro (18 partidos y 13 goles) y en el presente curso, su irregularidad se ha hecho, todavía, más patente.

Tal y como le sucediera en el Real Madrid, el holandés se ha visto perseguido por las lesiones y las molestias físicas le han impedido jugar más de seis partidos en lo que llevamos de campaña. Además, el holandés, que ha anotado tres tantos en el presente curso, tampoco ha brillado cuando ha tenido ocasión y ha aumentado las críticas que azotan a su individualismo sobre el terreno de juego.

CRÍTICAS DE BECKENBAUER

Unas críticas que, curiosamente, no sólo afloran en los medios de comunicación sino también en el seno interno del club. Si el año pasado, el diario L’Équipe  aseguraba que Thomas Müller había acusado de individualista a Robben  en el vestuario bávaro, ahora ha sido el presidente de honor de la entidad, Franz Beckenbauer, quien ha tachado de poco solidario a Robben públicamente, sin rubor alguno. «Es un egoísta. Tras marcar un gol no corre a dar las gracias a la persona que le dio la asistencia, sino hacia las gradas para buscar a su familia», ha expresado el mandatario para Sky Sports.

Las palabras vuelven a poner de manifiesto la disconformidad que existe en el Bayern hacia la figura de Robben, y sin necesidad de filtraciones. Se trata ya de una guerra abierta hacia un futbolista que acaba contrato en 2013 y que, recientemente, aseguró que deseaba alargar su estancia en el Bayern porque era uno «de los mejores clubes del mundo».

Ahora, sus declaraciones (aseguró que resolver los flecos de su renovación eran un mero «trámite») suenan a vacío. Parece que el Bayern le ha situado en el mercado, con Beckenbauer como portavoz, y que se repite la historia que ya vivió en Madrid.

También en la capital de España era Robben acusado de chupón, un detalle que habría pasado desapercibido si las lesiones le hubieran respetado y hubiera podido compensar su individualismo con actuaciones tan magistrales como las que completó en su primera campaña en Alemania. Sin embargo, en Madrid nunca pudo arrancarse la espina de jugador de cristal. Lamentablemente para él, tampoco ha podido hacerlo en el Bayern.