Los que cuentan con el servicio de Internet o están vinculados a otras redes sociales ya no son tan fácilmente engañados por las poderosas e influyentes empresas de radio, televisión y de diarios impresos, porque tienen acceso a fuentes informativas cibernéticas, sobre todo en el ámbito político, que ofrecen otras versiones de los hechos y desnudan a los monopolios mediáticos.
Durante el tramo final de la campaña electoral en México, que según los noticiarios TV Azteca y Televisa el candidato presidencial Enrique Peña Nieto, postulado por el Partido Revolucionario Institucional, está al frente de todas las encuestas con cifras inalcanzables, a sabiendas que no son verídicas, pero con el avieso propósito de desalentar a los seguidores de su adversarios Andrés Manuel López Obrador, del Movimiento Progresista que encabeza el Partido de la Revolución Democrática, y Josefina Vásquez Motta, del oficialista Partido de Acción Nacional, para que se den por vencidos porque de nada serviría acudir a las urnas para votar por sus preferidos.
La realidad es distinta si se ingresa a sitios cuyos vídeos muestran que Peña Nieto, después de estar en un privilegiado primer lugar ya fue superado por López Obrador, o, en el mejor de los casos para el candidato del PRI, aventaja con sólo 3 puntos porcentuales al del PRD, pero en pleno descenso, y es repudiado en ciudades, poblaciones y en cualquier escenario donde se presenta, por masivos grupos de estudiantes de universidades estatales o privadas.
La mecha de rechazo se prendió hace un par de semanas en la Universidad Iberoamericana, centro académico de las clases pudientes del DF, cuando fue abucheado y prácticamente salió huyendo de esas instalaciones. Los canales TV Azteca y Televisa, en sus noticiarios nocturnos pretendieron hacer creer que la presentación en la Ibero había sido clamorosa, pero enturbiada por “un pequeño grupo de infiltrados que no están inscritos en esa universidad”.
De inmediato, utilizando las redes sociales y medios televisivos alternativos los jóvenes demostraron con sus carnés que esos noticiarios mentían, como lo han venido haciendo desde antes que se iniciara la campaña, al inflar la figura de Peña Nieto y de sus supuestas logros durante su reciente período de gobernador del Estado de México, ocultando las cifras millonarias presuntamente erogadas a favor de Televisiva, y negando los hechos de corrupción y de represión contra clases populares.
Fueron 131 los estudiantes que evidenciaron su calidad de cursantes de la Ibero y a raíz de su arrojo surgieron espontáneamente movimientos contra Peña Nieto en casi todas las universidades de México, bajo la consigna “#YoSoy 132”. He visto vídeos filmados en Oaxaca, Querétaro y otras ciudades en los cuales se observa que los “acarreados” por el PRI ni se atreven a vitorear a Peña Nieto, ante las multitudes de ciudadanos, especialmente jóvenes, que lanzan sus voces de repulsa contra ese candidato y Televisa, a causa del señalado sesgo informativo y su abierto apoyo al “Golden Boy”, como es calificado ese político producto del marketing.
El presidente del PRI, al aludir al rechazo de la mayoría de la juventud mexicana a Peña Nieto, se preguntó desesperadamente “¿En qué nos equivocamos?”, para replantear su estrategia, porque su candidato desciende en las encuestas.
(El corresponsal guatemalteco en México Romualdo Tishudo le preguntó a Peña Nieto, quien no se distingue por su cultura:-¿Qué opina de la caída del Muro de Berlín? -¡¿Quién lo botó?! Revisaré en mi Facebook).