«Es frustrante, pero uno tiene que ser positivo porque es mejor que el año pasado», dijo Yao momentos antes de que los Rockets saltaran a la cancha para el cuarto partido de un tope al mejor de siete juegos, liderado ahora por los Lakers 2-1.
«Esto me ha pasado ya entonces, y ahora tengo que mirar adelante y ver cuál es el siguiente paso», añadió. «Pienso que he estado en situaciones más difíciles antes, mucho más difíciles que ésta, y creo que puedo pasar ésta también», aseguró.
La torre china (2,29 m) ha lidiado con las lesiones durante su carrera de seis temporadas en la NBA, incluyendo otra fractura por estrés en la misma pierna izquierda, en febrero de 2008, que le hizo perderse el resto de la campaña de ese año.
La primera vez que se lastimó la pierna de marras fue en la zafra 2005-2006, cuando faltaban cuatro juegos para terminar la temporada.
El chino había evitado las lesiones en esta campaña, en la que llevaba 77 partidos disputados, la más larga desde los 80 juegos en que participó en el 2004-2005.
Pero el gigantón de 140 kilos de peso y 28 años de edad volvió a lastimarse la noche del viernes, en el tercer partido de la serie, que su equipo perdió ante Lakers 108-94, cuando al parecer dio una mala pisada mientras buscaba un rebote.
Inicialmente se pensó que era un tobillo torcido, pero exámenes radiológicos más profundos revelaron la gravedad de la lesión.