Recientemente, la organización Plan Internacional fue condecorada con la Orden del Quetzal en Grado de Gran Cruz, reconocimiento que se otorga a personalidades distinguidas por su destacada labor en diferentes ámbitos.
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Thomas Miller, representante mundial de la institución, estuvo en el país, exclusivamente para recibir la presea. Durante su visita, conversó con este vespertino acerca del compromiso que les significó este galardón, así como de la experiencia que han tenido a través de los 72 años de trabajo a favor de los derechos de la niñez en el mundo y tres décadas en Guatemala.
En la actualidad, la entidad tiene presencia en 49 países, la mitad en ífrica, un cuarto en América Latina y el resto en Asia. A continuación un extracto de la charla.
Pregunta: ¿Qué representa el reconocimiento para Plan Internacional?
Respuesta: Es un enorme honor y esa es la razón por la que vine a Guatemala. Estamos orgullosos y complacidos, ya que es un incentivo para nuestro trabajo, sin lugar a
P.: Son 72 años de trabajo en el mundo, ¿qué cambios se pueden observar desde entonces?
R.: Plan no tiene el lujo de trabajar sólo en países pobres que vivan en paz, muchos de los países donde trabajamos enfrentan conflictos.
Al inicio solíamos venir y construíamos escuelas, clínicas y nos parecía que hacíamos lo correcto, pero hemos cambiado totalmente. Ahora llegamos a una comunidad, la cual ha sido identificada a través de conversaciones con el gobierno local; no venimos con un plan.
Habitualmente hablamos con la gente de la comunidad, y lo hacemos convencidos de que los niños deben tener una voz, así que incluimos a la gente joven y a los niños en esa conversación.
La comunidad es la que identifica sus necesidades, son ellos quienes toman las decisiones sobre el trabajo que realizaremos.
Es desigual, pero quiero decir dos cosas sobre Guatemala. Hay dos casos en los que los derechos de los niños no se atienden: en situaciones de conflicto y cuando se dan desastres, porque generalmente los niños carecen de voz.
P.: Los efectos del cambio climático han afectado en gran medida a Guatemala, debido a las condiciones de pobreza en que vive la mayoría de la población ¿pueden considerarse un desastre natural, los estragos que ocurren por estas razones?
R.: Yo diría que el cambio climático es causado por el hombre: los huracanes y los terremotos son desastres, pero los seres humanos podemos hacer algo y definitivamente es algo que Plan debe tomar en cuenta en el trabajo que hacemos.
P.: Plan lleva 72 años en este trabajo ¿por cuánto tiempo más las ONGs continuarán supliendo las responsabilidades del Estado?
R.: Hay una lucha aquí. Tiene absolutamente la razón. El Estado tiene la responsabilidad de atender las necesidades de su población. A medida que ONGs como Plan hacen estas cosas, menos obligación siente de emprender acción; lo que se debe hacer es coordinar estrechamente con él este.
El éxito se conseguirá cuando el Estado cumpla con sus obligaciones.
P. ¿Qué aporte hace la organización para que el Estado se fortalezca y asuma su responsabilidad?
R.: Es una pregunta con la cual debatimos mucho. Aunque somos una de las ONGs más grandes del mundo que centra su atención en la niñez, llegamos probablemente a menos del 5% de la niñez de manera directa.
En Guatemala, en los últimos cinco años, Plan ha estado trabajando con las comunidades para estimular a las personas para que conozcan cuáles son sus derechos frente al Estado y los reclamen.
También ha trabajado en el fortalecimiento de los gobiernos locales para que realicen su trabajo a favor de niñez y adolescencia. Combinamos ambos trabajos.
En este sentido, el país es especial porque existe una estructura municipal bien desarrollada, mucho mejor de la que tienen otros países en los que trabajamos. La esfera municipal es muy fuerte, por lo que nos visualizamos como un facilitador, y ese es un cambio significativo de cómo lo hacíamos hace 30 años.
P.: ¿Cuál es la principal demanda de las comunidades en los países donde han trabajado por más de medio siglo?
R.: Trabajamos en lugares muy pobres, donde los niños no tienen suficiente qué comer, no tienen atención para su salud, el saneamiento es deplorable. Podría enumerarle más cosas, pero lo que se ha encontrado en todo el mundo, cuando se habla con los niños y sus padres, es la prioridad que todos dan a la educación. Ellos dicen que es la educación lo que romperá el ciclo de la pobreza.