El esfuerzo de los últimos dí­as


El tema de la elección presidencial el 9 de septiembre ocupa de dí­a y de noche las vigilias y los sueños de los guatemaltecos, mujeres y hombres, viejos y jóvenes coincidimos en querer un mejor paí­s, en querer avanzar y no regresar al pasado. Los civiles deben seguir gobernando a pesar de los pesares, ya fue suficiente de gobiernos militares durante casi un siglo.

Mario Castejón

Dondequiera que se vaya el tema se centra en la elección del próximo domingo, no hay duda habrá una segunda vuelta el 4 de noviembre. No hay duda sobre los resultados de la primera vuelta: el ingeniero ílvaro Colom recibirá más votos que el general Otto Pérez Molina. ¿Qué tan mayor será la diferencia? Creo que será mayor que en las últimas encuestas, al sumar el voto de los indecisos que en su mayorí­a apoyarán a Colom, el resto va a depender de la capacidad y entereza del Tribunal Supremo Electoral y la capacidad de las autoridades de policí­a para prevenir la violencia.

Las tensiones para la celebración del domingo 9 y para después de la primera vuelta no son infundadas, el clima de violencia se ha hecho sentir en el paí­s, la UNE ha perdido a 14 activistas por hechos violentos, además del atentado a José Carlos Marroquí­n. Como otra manifestación de violencia verbal, no de hecho, ílvaro Colom quien se ha mantenido en primer lugar, ha sido el blanco de campañas despreciables y como decí­a el otro dí­a un comentario editorial de La Hora, todaví­a falta lo que se puede dar el último dí­a cuando ya no hay manera de desvirtuar falsedades o hacer aclaraciones.

A pesar de la magnitud de los ataques sufridos por el candidato de la UNE y su familia, conserva su tradicional ecuanimidad y con excepción de algunas señales de tensión durante el foro de CNN, ílvaro Colom ha permanecido imperturbable como corresponde a un lí­der. Parte de los ataques los ha recibido su esposa quien sin conocerla ha ganado mi simpatí­a al no haberse colocado en plan contestatario de insultos y calumnias a pesar de ser una persona de carácter. Alguien me decí­a ayer, a la señora de Colom qué es lo que le achacan: que no se deja humillar por los enemigos de su esposo, que exija iguales derechos para las mujeres, que es una profesional y como mujer y esposa participa apoyando el proyecto polí­tico de la UNE, no le encuentro sentido me comentaba.

El próximo domingo, las miradas de millones estarán puestas sobre el Tribunal Supremo Electoral y sobre la Prensa y los observadores internacionales llamados a denunciar cualquier anomalí­a. Las mesas ubicadas en lugares de alta ruralidad serán las más susceptibles a la manipulación y los fiscales no pueden faltar en ninguna de ellas, su ausencia facilita la apropiación indebida de los votos de los partidos pequeños que no tienen fiscales por carecer de recursos. La descentralización que provocó el aumento de 681 centros de votación en las áreas rurales, puede causar problemas logí­sticos por su difí­cil acceso independientemente de las lluvias que se esperan.

Hoy conversaba con un grupo de colegas y les decí­a que voy a votar por ílvaro Colom, uno de ellos me resultó con el viejo canto de sirenas de los partidos de derecha e izquierda. Le respondí­ que ya era hora de dejar esa cantaleta, que aquello fue válido para la guerra frí­a, que la Unión Soviética habí­a dejado de existir hace más de diez años, que incluso el primer presidente de la nueva Rusia Boris Yeltsin ya era caso juzgado, murió el año pasado. Hoy lo que importa es Guatemala y su agenda social para lo cual es necesario un crecimiento económico efectivo. Por eso sin ser perfecto el proyecto de la UNE, es hoy por hoy el mejor para el paí­s y ílvaro Colom el candidato con más experiencia y madurez polí­tica.

El mayor compromiso para ílvaro Colom no es solamente cumplir con la palabra ofrecida, va mucho más allá de eso, creo que tiene un compromiso de honrar a la familia Colom, familia que tiene una historia de trabajo y de servicio por más de tres generaciones. La sangre de la familia Colom se derramó en la década de los setentas cuando fue asesinado Manuel Colom indiscutible lí­der nacional. Recuerdo la inmensa tristeza que me provocó aquella impresionante fotografí­a de un matutino ese dí­a, su hermana Lulú Colom de Herrarte con el vestido ensangrentado, sosteniendo en su regazo la cabeza del hermano asesinado musitándole palabras de cariño.

Su amor por Guatemala, el respeto que debe a los principios que han alentado a su familia, su paso honrado y eficaz durante tres gobiernos diferentes manejando el Fondo para la Paz, y la experiencia que ha cosechado en muchos años de lucha por su patria, me hacen creer que son suficientes razones para votar por ílvaro Colom.