El esclavo de las galeras


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“Veinte palacios y residencias, cuatro yates, aviones y carros en cantidad, relojes de colección sin saber qué hacer…” Así es como Le Monde describió en días pasados la vida opípara del presidente de Rusia, Vladimir Putin. Una vida gozosa que alimenta el odio de sus adversarios, como por ejemplo Boris Nemtsov y Leonid Martynyuk, para quien el Jefe de Estado reelecto recientemente por tercera ocasión, lleva una vida “solo comparable a los emires del golfo y los oligarcas” del mundo.

Eduardo Blandón


El diario francés dice que la riqueza de Putin está bien documentada y asegura a la vez que el Presidente miente cuando afirma ganar anualmente 4 millones de rublos (un poco más de un millón de quetzales). Y demuestra el timo al indicar que solo su colección de relojes se valora en 22 millones de rublos (alrededor de 7 millones de quetzales), es decir por lo menos seis años de salario.

Los opositores de Putin no solo están indignados por la vida de lujo del Presidente ruso, sino que bromean con una expresión que él utilizó en campaña respecto a su supuesta vida humilde y laboriosa, casi como un esclavo. “Yo no quiero presumir frente a mis electores. Pero todos estos años he bregado desde la mañana hasta la tarde casi como un esclavo en las galeras”. Un esclavo que vive con lujos, al parecer, pingüe.

Es cierto que el informe de Boris Nemtsov, exprimer ministro ruso y Leonid Martynyuk, coautores del informe escandaloso que titularon precisamente “La vida de un esclavo en galeras” puede estar sesgado (lo está sin duda), pero muestra una aproximación de los excesos de algunos jefes de Estados del mundo que saben echar mano del erario público.

Los autores denuncian que Putin se aferra al trono en razón “de la riqueza y el lujo a los cuales está habituado y no quiere de ninguna manera renunciar”. “Es un estilo de vida lujoso, insolente y cínico llevado en detrimento de los contribuyentes”. Boris Nemtsov es un antiguo viceministro de la época de Yeltsin que no se cansa de poner en evidencia los desmanes de Putin.

Frente a la denuncia, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, respondió que los bienes de Putin son posesiones que pertenecen al Estado y al Presidente en tanto gobernante. “Los utiliza conforme a la ley. Incluso está obligado a hacerlo”. Por aparte, el analista político Yevgeny Michenko, según el diario español El Mundo, opinó que el informe de los opositores no causaría daño a la figura de Putin: “En la conciencia común está asumido que el Presidente vive bien, no se percibe como algo criminal. En Rusia no tenemos la tradición protestante de la modestia”.