Las guerras en general, y los conflictos armados internos en particular, se conoce cuándo comienzan, pero lo que no se puede saber es cuándo y cómo pueden terminar. En el caso de nuestro país, el movimiento insurgente armado se inició el 13 de noviembre de 1960.
Sin embargo, es poco lo que se dice de sus antecedentes. Respecto a sus causas, éstas quedaron identificadas y definidas a lo largo del proceso de negociaciones que se inició en Oslo el 29 de marzo de 1990 y culminó el 29 de diciembre de 1996, en ciudad de Guatemala, con la firma del Acuerdo de Paz Firme y Duradera.
Los antecedentes del enfrentamiento armado interno es importante referirlos, así como no olvidar el momento a partir del que se inició la represión y el terror contra el pueblo de Guatemala.
Hay para quienes la generalizada represión y terror contrainsurgente de que se hizo víctima a nuestro pueblo empezó en los años 80 y (a sabiendas o por mera conveniencia) se ignora o silencia que la lucha contra los gobiernos impuestos a partir del 27 de junio de 1954, empezó a partir de ese mismo momento, el descontento e inconformidad social y popular se fue generalizando, se amplió, desarrolló y profundizó, en medio de no pocos intentos de golpes militares de Estado, de los cuales, al menos, uno se llegó a consumar.
Dos hechos particularmente importantes caracterizan los primeros días y meses del gobierno castilloarmista.
Uno, el día 2 de agosto de 1954 tiene lugar el alzamiento de los Cadetes de la Escuela Politécnica que, en una heroica acción militar, atacan a los mercenarios castilloarmistas acantonados en el Hospital Roosevelt y, luego de ser derrotados, los obligan a abandonar esas instalaciones, limpiando así la afrenta a la institución armada en que las huestes invasoras incurrieron durante el mal llamado desfile de la victoria. El Movimiento del 2 de Agosto de 1954 viene a ser el antecedente más próximo de lo que seis años después protagonizarían los oficiales jóvenes del Ejército guatemalteco encabezados por Marco Antonio Yon Sosa y Luis Augusto Turcios Lima.
Y, dos, en los primeros dos meses del gobierno impuesto por la CIA estadounidense la dirección del partido, ya en la clandestinidad, emitió su primera proclama y fue a los militantes y activistas de la JPT y de la organización partidaria a quienes se asignó su distribución y volanteo. En esa proclama se caracteriza la situación que se crea para el país a partir del 27 de junio de 1954 y se llama al pueblo a unirse y organizar la lucha patriótica y antidictatorial.
En la historia del PGT, el abrupto paso de una semilegalidad en que se estaba durante el gobierno del presidente Arbenz Guzmán, a la lucha en las más difíciles condiciones de clandestinidad y bajo una encarnizada persecución, represión y terror generalizado, fue dificultoso pero no imposible de lograr en un breve período de tiempo. En 1956 estaban ya constituidos los círculos de base de la JPT y reestructurados muchos de los comités de base del partido de la ciudad y en los más importantes lugares y regiones del país. El movimiento obrero y sindical se reorganizó y recompuso en corto tiempo e hizo de la Federación Autónoma Sindical de Guatemala (FASGUA) el principal bastión de su lucha y acciones unitarias.
La más amplia unidad, organización y combatividad del estudiantado universitario democrático y progresista, por su parte, hizo posible que el 25 de junio de 1956 importantes sectores de la población capitalina, encabezados por la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU), se lanzaran a las calles en protesta por la negación de las más elementales libertades democráticas y la defensa de la Autonomía Universitaria. Fue la primera gran demostración estudiantil y popular que el gobierno castilloarmista reprimió violentamente y costó la vida de cinco dirigentes estudiantiles universitarios y un joven dirigente sindical.
A partir de aquel momento, la crisis del gobierno emelenista se acentuó y tendió a agravarse a raíz del asesinato de Castillo Armas ocurrido el 26 de julio de 1957 en los corredores de Casa Presidencial.
De junio de 1956 a comienzos de 1962, fue una de las etapas más fructíferas para la lucha revolucionaria, democrática y popular y es en ese período que tiene lugar el alzamiento militar de noviembre de 1960, las históricas y heroicas Jornadas de Marzo y Abril de 1962 durante las que se asesinó a cinco estudiantes universitarios frente a la Facultad de Derecho de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC), y el partido, a su vez, intentó abrir el Frente Guerrillero 20 de Octubre, en Concuá, con el coronel Carlos Paz Tejada a la cabeza.
Las organizaciones político -militares insurgentes que van posteriormente surgiendo, son la continuación histórica de la sublevación militar del 13 de noviembre de 1960 y, por otros medios, de la lucha popular, patriótica y unitaria de nuestro pueblo que el partido encabezó, orientó, organizó y dirigió, antes, durante e inmediatamente después de la intervención norteamericana al país.