El efecto educativo de las Elecciones Primarias en Chile


Raul_Molina

Las elecciones primarias en Chile, para definir a los candidatos de la Nueva Mayoría y de la derecha, que se realizaron el 30 de junio, han sido muy importantes para definir el marco político de ese país. Para comenzar, resulta evidente la popularidad de Bachelet, con un resultado muy contundente frente al magro número de votos de Longueira, el líder de la derecha.

Raúl Molina


El número de votantes sorprendió a los analistas, porque llegó a ser más del 22% del padrón electoral, pese a que los ciudadanos en el extranjero fueron pasados por alto. El proceso fue ilustrativo, no solamente para dilucidar el atractivo o no de las y los candidatos, sino que también para aclarar planteamientos y posiciones. Salta a la vista que las grandes mayorías chilenas tienen poco que esperar de la derecha y que nuevas perspectivas se abren para ellas con la aceptación por Bachelet de puntos de vista francamente progresistas planteados por la juventud (educación gratuita y de calidad para todos y todas) y por los izquierdistas (demandas indígenas, laborales y fiscales).

La realización de Primarias es la fórmula que personalmente he propuesto para la definición de las candidaturas de las fuerzas progresistas de Guatemala, desde hace más de ocho años. En lugar de seguir el antidemocrático sistema caudillista de los partidos de la derecha o las definiciones a dedo de cúpulas elitistas, que también se da dentro de la izquierda, el primer acto democrático de una elección popular es preguntarle a los interesados, es decir, los gobernados, sobre las posibles candidaturas. Hasta hace poco, el modelo para las Primarias era el sistema de los Estados Unidos, en que al interior de los partidos se define en votaciones sucesivas el interés de sus miembros, con sus defectos de manipulación bien conocidos (el dinero y los medios de comunicación determinan las posibilidades). El sistema chileno permite, como innovación, que sea el ciudadano común y corriente, no necesariamente miembro de partido, el que exprese su voluntad política. Se legitiman las candidaturas.

Aprovecho, entonces, para proponer a un año plazo la realización de Primarias para definir candidatas y candidatos de la alianza progresista y popular en formación en Guatemala. En síntesis, hago la siguiente propuesta. En lo que resta de 2013, dicha alianza debe definir, con el concurso de las fuerzas sociales y políticas progresistas y sectores democráticos, los elementos principales del plan de gobierno 2015-2019. Las figuras honestas y comprometidas que quieran ser sus candidatas debiesen aceptar esa plataforma, recoger firmas de respaldo y recaudar fondos en cantidades pre-establecidas, para ser inscritas para la Primaria. La promoción de las candidaturas se realizaría una vez inscritas, de manera de informar y motivar a la población. Las Primarias se realizarían en un solo día, contra presentación de identificación ciudadana, tanto en el país como en el extranjero, antes de septiembre de 2014. Quedaría luego el tiempo suficiente para cumplir los requisitos de la Ley Electoral y de Partidos Políticos para participar en las elecciones de 2015.

Entre las ventajas de este sistema menciono: la definición democrática de candidatos y candidatas; la propuesta de una plataforma para la acción del Estado, consensuada con la población; la visión de una pluralidad de líderes, en vez del nefasto sistema de caudillos; la discusión amplia y profunda de la política y programas a desarrollar al ser electos para el gobierno; la aceptación de compromisos reales en vez de las nunca cumplidas promesas electorales; y la obstrucción a los grandes capitales, lícitos o ilícitos, y otros intereses extranjeros para la definición de los destinos del país y el papel internacional a desempeñar. Ante un sistema político colapsado y desprestigiado, vale la pena intentar ya esta nueva fórmula.