Aunque al Yedda United le cuesta encontrar rivales a los que medirse, el equipo entrena cuatro veces por semana lejos de las miradas masculinas de la ciudad portuaria, una urbe más abierta en cuestiones de sociedad si se la compara con Riad, donde imperan las prácticas más ortodoxas de la fe islámica.
Las jugadoras son de familias acomodadas y algunas tienen diplomas de universidades estadounidenses, como la fundadora y capitana del equipo, Lina al Maina.
«La imagen de la saudí cubierta de los pies a la cabeza es falsa. Tiene otro rostro más luminoso que es el que queremos representar, el de las mujeres que superan las dificultades sin sobrepasar las reglas ni las leyes de su país», dijo Al Maina.
La presidenta de la institución deportiva privada que es el Yedda United es la hija del director del periódico en inglés Arab News, Khaled al Maina.
En Arabia Saudí, hombres y mujeres tienen estrictamente prohibido compartir espacios públicos. La práctica femenina del deporte de competición también es ilegal mientras que, en la enseñanza pública, que las chicas practiquen deporte está igualmente penado.
Arab News informó recientemente de que los clubes de gimnasia y otros centros deportivos para mujeres pueden verse obligados a cerrar porque estos establecimientos, pese a su creciente popularidad, no tienen la autorización de las autoridades. Sólo los hombres pueden hacer deportes en estas instalaciones.
«Nuestro mensaje es que las saudíes deben poder practicar deporte como en cualquier lugar del mundo», señala Al Maina, quien asegura que comenzó a jugar al básquet con su marido cuando era universitaria en Estados Unidos.
«Es difícil pero somos las pioneras», dice, aludiendo a su equipo. «Tarde o temprano habrá salas en las que se autorice a las mujeres a hacer deporte y éste se va a permitir en las escuelas», sueña.
La publicidad que ha generado el Yedda United, cuyas equipaciones visten de color blanco a las jugadoras de la cabeza a los pies, ha suscitado la hostilidad de las figuras religiosas, reconoce Al Maina.
«Mi marido piensa que no hacemos nada malo y que nuestra religión fomenta a los fieles a estar en buena forma física», responde la capitana del club de básquet.
Su equipo empezó a dar que hablar en Arabia Saudí desde que en 2008 participara en un torneo que reunió a ocho clubes de Yedda formados para la ocasión. Tras ese campeonato, el Yedda United ha disputado encuentros en Jordania y en los Emiratos írabes Unidos.
Varios líderes religiosos han manifestado su hostilidad hacia el equipo de baloncesto de Al Maina, subrayando en un comunicado que «los clubes femeninos son una de las principales causas del vicio», razón por lo que han pedido a las mujeres que se centren en la vida del hogar.
Pese a estas iniciativas religiosas, otra saudí, Rima Abdallah, afirma que ella ha fundado el primer equipo de fútbol femenino de Yedda, el Kings United.
Las mujeres que fundaron el club tuvieron la idea de formar un equipo después de haber visto un partido de competición europea, según cuenta Abdallah en declaraciones a la prensa.
Compuesto por 25 jóvenes, el Kings United alquila terrenos de césped al norte de Jedda para entrenar y disputar partidos sin que haya hombres en las gradas pues el único público que se admite en los estadios son mujeres y niños de corta edad.
Los adversarios del «Kings», que viste de color negro y naranja, son equipos locales o de escuelas privadas del extranjero.
Abdallah quiere que aparezcan otros clubes en Arabia Saudí para «constituir el núcleo central del equipo nacional», un sueño inalcanzable por el momento.
AL MAINA
capitana del equipo