El coloso de lava


Dos guardarrecursos, o vigilantes, mantienen guardia frente al cono del volcán de Pacaya. El coloso ha erupcionado al menos 23 veces desde la época de la conquista española.

Guatemala es un paí­s caracterizado por su actividad volcánica. Basta retroceder un par de años en el tiempo para recordar los espectáculos de fuego y lava que presentaban los colosos volcanes a la población guatemalteca, que se detení­a a admirar dichos fenómenos con una mezcla de temor y admiración.

Carlos Duarte
lahora@lahora.com.gt

Un guardarrecursos vigila la corriente de lava que sale del costado del coloso. Luego de haber permanecido Un niño es fotografiado al momento de jugar cerca del rí­o de lava. La actividad del coloso es calificada como estromboliana, o sea, emite lava basáltica con menos flujo, en consecuencia las explosiones son más comunes y se proyectan más materiales fragmentados. Porciones de lava a menudo fundida, pueden ser lanzadas desde el cráter formando bombas y lapilli.Una pareja admira el intenso brillo de la lava, contra el cielo.Un hombre come su refacción mientras admira el flujo de lava que es expulsado del volcán de Pacaya. El Pacaya tuvo su primera erupción hace 23,000 años.

La naturaleza en sí­ es tan poderosa, que con solo desatar un poco su poder es capaz de causar grandes estragos, catástrofes y tragedias a los humanos. Se recordará la lluvia de ceniza que azotó al paí­s, sobre todo la costa sur, cuando el volcán de Pacaya inició su actividad en la década de los 90. Este volcán presenta ahora una actividad un poco inusual pero que se mantiene, modificando el cono de este coloso cada cierto tiempo.

El cono se fragmentó en su lado norte desde hace un tiempo, lo que permite al magma almacenado en la barriga de este gigante poder salir a la superficie por un costado, y crear un rí­o de lava que se desliza lentamente, acumulándose de un lado y de esta forma una gruesa capa de lava que se enfrí­a y endurece modifica continuamente la parte superior del volcán. Hasta la fecha este fenómeno continúa dándose.

El espectáculo es mucho más impresionante durante la noche, ya que se puede apreciar el brillo de la lava de un color naranja a un rojo intenso. Guí­as experimentados son capaces de conducir a los visitantes a través de dichos rí­os, y hasta poder caminar sobre la lava misma, claro con las medidas de cuidado y precaución que siempre son necesarias, sobre todo para los visitantes, ya que a pesar de ser algo maravilloso de observar también puede ser muy peligroso.

El volcán de Pacaya se encuentra dentro del registro de nominados para integrar una lista de las Nuevas Maravillas Naturales del Mundo. Dicha lista, la cual se encuentra en la Internet, servirá para poder elegir una maravilla y así­ poder votar por ella, para que dentro de dos años cuando la votación haya finalizado se sabrá cuáles serán las Maravillas Naturales del Planeta.

Para consultar la página de las Maravillas Naturales del Mundo conéctese a este link: http://www.new7wonders.com/nature/en/index/ Elija Suramérica, ya que en ese continente se encuentra la lista de sitios naturales. El volcán de Pacaya se encuentra junto con el lago de Atitlán dentro de la lista de nominados.

Humeante

Para llegar al Volcán tome la Carretera CA-9 hacia la costa Sur, en dirección del Municipio de San Vicente Pacaya. El Volcán de Pacaya está localizado entre los Departamentos de Guatemala y Escuintla. Tiene más de 30 años de expulsar materiales piroclásticos, tí­picos de una erupción estromboliana.

Su altura es de 2 mil 500 metros. Cuenta también con conducto secundario que se llama «Pico Mackenney»; además de este foco eruptivo, tiene tres picos conocidos localmente como Cerro Chino, Cerro Grande, Cerro Chiquito.