El Real Madrid ha tasado las entradas del partido contra el Barcelona entre los 75 euros de la entrada más barata hasta los 315 de la entrada más cara. Ver el encuentro desde el palco VIP costará mil 180 euros.
El Clásico entre el Real Madrid y el Barcelona (y viceversa) es uno de los eventos más esperados del año por todos los amantes del deporte rey ya no sólo españoles, sino del resto del planeta. Prueba de ello es la audiencia que generó en España el partido de vuelta de las semifinales de la Champions League: fue visto por más de 14 millones de espectadores (una cuota de pantalla del 66,9%), mientras que el minuto más visto consiguió congregar a 16 millones 770 mil personas frente al televisor.
Precisamente por eso, el enfrentamiento entre los dos mejores equipos del mundo no sólo levanta pasiones, sino que pasa a ser para algunos sectores un gran negocio pese a la crisis económica que tan duramente azota al continente europeo y especialmente a España. De hecho, ya se han hecho oficiales los precios de las entradas para el encuentro y pese a su elevado coste, está previsto que el Santiago Bernabéu presente un lleno absoluto el próximo 10 de diciembre.
El precio se ha tasado entre 75 euros de la entrada más barata (obviamente, en la peor zona del estadio) hasta los 315 euros de la más cara. Eso por lo que a las localidades convencionales se refiere, puesto que ser testigo de uno de los espectáculos más llamativos del año desde los palcos VIP costará un total de mil 180 euros. A muchos les sorprenderá saber que estos últimos asientos ya están reservados, es decir, agotados.
LA CRISIS NO AFECTA AL REAL MADRID
El Real Madrid, un equipo capaz de invertir hasta 95 millones de euros en un jugador como Cristiano Ronaldo, no entiende de crisis, ya que parece obvio que establezca el precio que establezca, el estadio se llenará igualmente. Aun así, no sólo se han dado a conocer los precios de las entradas legales y convencionales, sino que por Internet ya circulan ofertas de objetos como bolígrafos, pines o pipas que cuestan entre 200 y mil euros pero que van acompañados de una entrada para el clásico del próximo día 10 de diciembre.
Por su parte, 477 (de los 3.427 que hicieron la petición) serán los aficionados del Barcelona que tendrán la ‘suerte’ de poder pagar entre 75 y 315 euros en caso de querer hacerse con las acreditaciones convencionales. Unos precios desorbitados que no deberían sorprender teniendo en cuenta que la entidad blanca, para celebrar que volvía a disputar nuevamente unos cuartos de final de la Champions League ocho años después, fijó las entradas en 60 euros las más baratas y en 250 euros las más caras.
Tras el 5-0 en el Camp Nou y la victoria del Barcelona sobre el Real Madrid en la última supercopa de España, así como en las semifinales de la Champions League de la pasada edición, se espera un ambiente caldeado y un Santiago Bernabéu en el que no quepa un solo alfiler. Esto es el fútbol, un negocio que no se ve ni siquiera afectado por la crisis.
Tarea cumplida
Un gran partido del extremo argentino íngel Di María, autor de un gol y una asistencia, permitió al Real Madrid imponerse el sábado por 3-0 en su visita al Sporting de Gijón en la liga española de fútbol.
El sexto triunfo de Madrid como visitante esta temporada permite a los blancos afrontar la próxima semana el clásico frente al Barcelona con tres puntos de ventaja y un partido menos que los azulgrana, que adelantaron una fecha por su participación en el Mundial de Clubes.
El Madrid es puntero con 37 unidades. El Barsa, impulsado por un doblete de Cesc Fábregas y una actuación inspirada del chileno Alexis Sánchez, suma 34 tras golear 5-0 al Levante.
«Es bueno ganar por una diferencia tan amplia porque nos da confianza para un partido tan importante», dijo el argentino Javier Mascherano sobre la próxima disputa del clásico. «La sensación es muy buena, será un partido espectacular y todo el mundo está expectante. Enfrente tendremos un gran rival, lo hemos enfrentado muchas veces y tenemos nuestras armas».
El tercero Valencia (30) se mantuvo en persecución del Madrid y el Barsa al ganar 2-1 al Espanyol del técnico argentino Mauricio Pochettino. Los goles del ganador fueron del también argentino Tino Costa y Roberto Soldado, mientras que el mexicano Héctor Moreno anotó el único gol de los «periquitos».
En Santander, el Racing consiguió ante el Villarreal su segunda victoria de la temporada al ganar 1-0 en el primer partido sin el argentino Héctor Cúper en el banquillo santanderino.
Sin el sancionado Xabi Alonso, el técnico José Mourinho revolucionó la alineación del Madrid al optar por un doble pivote en el mediocampo formado por Sami Kedhira y Lass Diarra, Mesut Oezil en la mediapunta, Di María en banda, y la novedad del argentino Gonzalo Higuaín en la delantera.
Cristiano Ronaldo, que estuvo en duda durante la semana por una lesión en un tobillo, finalmente fue titular y anotó un gol, pero la figura del cotejo fue Di María.
«Cuando vino a España la gente no sabía por qué venía al Real Madrid», comentó Mourinho sobre el extremo argentino. «Era desconocido y no hizo un buen Mundial, pero tenía cosas que me gustaban: es humilde, con ambición personal aunque para él el equipo está por encima».
El flanco izquierdo de la defensa sportinguista era el punto débil del cuadro local, y allí picó Di María a los 34 minutos para anotar el primer gol, mitad inspiración individual, mitad fallo del uruguayo Damián Suárez: el lateral se dejó robar un balón por Di María, pícaro también en el momento de engañar al arquero desde la línea de fondo con el exterior de su zurda.
«Ha sido un gol de pillo. Había hecho uno igual ante el Sevilla y gracias a Dios me ha salido de nuevo. Estoy en un buen momento de forma y todo me sale bien», comentó Di María.
Di María dio a los 64 una deliciosa asistencia —con caño sobre Gregory Arnolin incluido— para Cristiano, que marcó su 17mo gol del campeonato y finiquitó el 14to triunfo al hilo del Madrid en todas las competiciones. Marcelo sentenció en los descuentos.
El Barsa aguantó el tirón del Madrid con su octavo triunfo del campeonato en casa, donde permanece invicto en liga, sin recibir un gol y con 39 a favor.
Tras la victoria del martes ante el Rayo Vallecano, el técnico Pep Guardiola cambió a David Villa por el canterano Isaac Cuenca en ataque, junto con el argentino Lionel Messi y Sánchez.
Guardiola volvió a valorar la capacidad del chileno para «alargar» el campo y relativizó la importancia del clásico de cara al título: «Tenemos que mejorar fuera de casa para ser campeones, pero no podemos bajar los brazos pase lo que pase ante el Madrid, tenemos que perseverar».
El Barsa tardó cuatro minutos en desarmar el entramado defensivo del Levante con un tanto de hilo y aguja: Messi bajó a recibir en tres cuartos de cancha, conectó con Andrés Iniesta y el taconazo de éste al espacio lo remató Fábregas.
El Barsa siguió dominando a placer, creando ocasiones a balón parado y buscando las peligrosas escapadas de Alexis y Cuenca.
Fábregas anotó a los 33 el segundo de cabeza tras tiro libre ejecutado por Xavi Hernández y los «granota» se descompusieron, permitiendo el 3-0 de Cuenca a los 37, al culminar de suave toque otra gran jugada personal entre Messi e Iniesta.
El Barsa afrontó la segunda mitad con la mente más puesta en el clásico por venir que en ampliar el marcador, pero Messi aún se permitió el lujo de alcanzar a Cristiano en la tabla de máximos cañoneros al marcar el 4-0 a los 55 y Alexis cerró la cuenta con su tercer gol en cinco días a los 61.
La gran novedad en Santander estuvo en el banquillo, donde el trío formado por Juanjo González, Pablo Pinillos y Fede Castaños asumió las funciones del dimitido Cúper ante el Villarreal.
El Racing, que inició la jornada como colista, dio señales vitales en la primera mitad, y facturó una buena jugada colectiva entre el reaparecido Gonzalo Colsa, Manuel Arana y Adrián González en el gol de cabeza del uruguayo Christian Stuani a los 29.
En Valencia, el local se adelantó a los seis con un penal transformado por Costa. El equipo de Pochettino dominó gran parte del encuentro pero apenas forzó ocasiones claras hasta que Moreno recibió en el área e igualó a los 69. Soldado, ingresado como suplente, decidió a los 80 de potente cabezazo, su noveno gol en liga.