El Cinismo del Crimen


Estamos viviendo una época en la que se necesita dejar de gastar y proveer de seguridad a un pueblo que está viviendo una recesión económica fuertí­sima, sumido en la inseguridad y falta de protección. Los códigos procesales y penales existen, sistema judicial integrado, ministerio de gobernación en funcionamiento, policí­a nacional operativa y, un ejército en tiempos de paz cuyo objetivo es garantizar la soberaní­a de esta nación. ¿Están estas instituciones cumpliendo sus funciones?

Estuardo Wyss

El crimen aumenta a diario debido a que estas instituciones evaden afrontar el problema. No existe unidad ni coordinación entre ellas. No necesitamos crear más dependencias gubernamentales para librar nuestra nueva guerra. El pueblo guatemalteco necesita acciones concretas para ayer, pues el problema está presente y atacando cual cáncer a nuestra sociedad en este preciso instante.

Supongamos que dos ejércitos entran en combate. Uno de ellos lanza una ofensiva de artillerí­a contra el otro. El segundo ejército no responde al fuego tomando la estrategia de quedarse sentado esperando a que al otro ejército se le terminen las municiones. Lo cual no sucederá ya que el primero está bien organizado y se reabastece constantemente. Al final el primer ejército perdió la guerra.

La sociedad guatemalteca no puede sentarse a esperar a que se gradúen nuevos oficiales de la policí­a nacional en un par de años. No está en capacidad económica para afrontar la creación de nuevas carteras, si no puede sostener a las actuales. No tiene tiempo para crear más leyes para combatir el crimen, las cuales también cuesta dinero implementar, si es que funcionan, y no se violan.

Si una persona es llevada por la fuerza en contra de su voluntad, es obligada a sacar dinero de sus cuentas bancarias y posteriormente liberada, por lógica los captores cometieron al menos 10 delitos. Uno rapto, dos extorsión, tres robo, cuatro intento de asesinato, cinco amenazas de muerte, seis violación a los derechos constitucionales de la persona raptada, siete violación a los derechos humanas de esta, ocho posesión ilegal de armas de fuego, o me faltaron dos, pues sigamos leyendo el código procesal penal y nos daremos cuenta que hay suficientes elementos para condenar a los reos que los jueces liberan porque el delito de «SECUESTRO RíPIDO» no está tipificado en el Código Penal.

¿Dónde está la sagacidad interpretativa de la ley que un abogado litigante tiene que tener, para defender a sus clientes de esta escoria que nos está atemorizando y amenazando cual terrorista?

Tenemos que echarle mano a lo que ya tenemos para al menos reprimir la violencia y frenar el crimen que cobardemente deja cicatrices en la familia guatemalteca. Tendrí­a que implementarse urgentemente un plan de movilización policial y militar para contener esta ola de crí­menes y vejámenes.

Si nuestro cuerpo policial no tiene la suficiente preparación para enfrentar esta situación, si estamos en problemas muy graves. Aunque a muchos no les guste la idea, la única alternativa que tenemos es el Ejército, el cual está preparado para combatir, y lo mejor es que ya lo estamos costeando. Que nos dé seguridad en tiempos de paz, pues el crimen organizado está violando la soberaní­a e integridad de esta nación.

Lo que nuestra patria necesita es la implementación de un plan para combatir la criminalidad, restablecer la seguridad a la ciudadaní­a condenando y extirpando el cáncer de la corrupción en las filas gubernamentales.