Con un cierto parecido a la Atlántida y localizado en el fondo del océano Atlántico, frente a las costas de Miami, este cementerio ha sido denominado El Arrecife Conmemorativo Neptuno. A la entrada tiene dos enormes puertas metálicas de más de 3 metros de alto con formas de alas de mariposa, y a los lados hay dos leones de piedra cuidando la entrada.
Este lugar nació de las mentes de dos grandes amantes del mar: el empresario Gary Levine y el escultor Bert Kilbride, quienes en julio de 2003 idearon construir un arrecife artificial que serviría como monumento para difuntos, parque temático para buzos, refugio ecológico para peces y corales, así como una expresión del arte. El encargado del diseño fue Bert quien creó un estilo que no era griego, romano ni de cultura conocida. Lo llamaron Proyecto Arrecife Atlantis.