Esta serpiente debe su nombre, precisamente, al cascabel que posee en la punta de su cola. El sonido del cascabel se debe a que está formado por una serie de segmentos duros. Cuando la serpiente se ve amenazada mueve la cola, por lo que dichos segmentos se frotan unos contra otros y suenan.
El veneno de estos reptiles destruye los glóbulos rojos de la sangre y hace penetrables los vasos sanguíneos. Así afecta al tejido corporal y a la circulación. Aproximadamente, un 9 % de las mordeduras tienen resultados letales.
Cada vez que la víbora muda la piel se forma un nuevo aro, por lo que se puede averiguar la edad de la serpiente contando el número de aros del cascabel. A más aros, más años tiene el ofidio.