Hace apenas ocho días pudimos presenciar a través de los medios de comunicación social la sesión solemne de juramentación del Organismo Legislativo, del Presidente, Vicepresidente de la República y la del nuevo Gabinete.
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En un país políticamente más maduro, se hubiera invitado a la totalidad de los ex presidentes y vicepresidentes de la República de conformidad a la ley, evidenciando el respeto a la institucionalidad que corresponde a quienes han tenido estas altas investiduras. Talvez en el corto futuro se respetará las normas protocolarias y políticas y estarán todos presentes, enalteciendo el sistema de alternabilidad legítima y democrática.
El evento debe de ser analizado tanto en su forma como en su fondo, cómo entregan y cómo asumen, los indicios implícitos nos darán una orientación que procede tener en cuenta.
En su forma: el haber existido un lapso de más de dos meses permitió a la comunidad internacional poder considerar la posibilidad de que muchos presidentes, vicepresidentes y un representante de una casa reinante; así como ministros o funcionarios de alto nivel, decidieran honrar a nuestro país con su presencia.
Sin duda de ninguna especie, la elección de un gobierno de forma democrática es motivo de satisfacción en todo el continente y en el mundo. Llama significativamente la atención que esta vez el representante del gobierno de los Estados Unidos no haya sido un miembro de la familia Bush, seguramente la cúpula económica del país, que cuidadosamente contribuye a la campaña política en los Estados Unidos y en particular a los candidatos republicanos, no se movió para solicitar esa presencia, dando así una clara señal que el gobierno de tendencia socialdemócrata que eligió la mayoría de los ciudadanos guatemaltecos no es de su agrado.
Mejoró un poco la organización e implementación de parte del gobierno saliente, bendito sea Dios no se repitió la malacrianza y grosería que intencionalmente cometió hace ocho años el gobierno saliente del PAN, que a través del Organismo Legislativo saliente saboteó el cronograma de la toma de posesión del gobierno que encabezaba Alfonso Portillo y el suscrito, haciendo que la parte que se desarrolla en el Teatro Nacional, donde se efectúa la entrega de los salientes y la juramentación del Presidente y Vicepresidente entrantes, se retrasara por varias horas incomodando y ofendiendo a las delegaciones que nos honraron con su presencia.
Hoy se respetó relativamente la puntualidad e incluso fue un acierto que se juramentara de forma continuada a la sesión solemne al Gabinete entrante, aunque no faltaron quienes intencionalmente demostraron su rechazo al nuevo gobierno, por ejemplo el miembro de la supercúpula económica, Juan Luis Bosch y su señora madre se levantaron y retiraron previo a que el presidente ílvaro Colom y el vicepresidente Rafael Espada fueran juramentados.
La prensa comentó las faltas de respeto que se dieron al estar algunos diputados conversando en la sesión solemne, así como al abandonar parte de ellos el Teatro Nacional y no estar presentes en la juramentación del nuevo Gabinete. Estos hechos deben superarse, de lo contrario los visitantes, la juventud y la población que observa a través de los medios televisivos cuestionan la falta de solemnidad y respeto a que están obligados los representantes.
Fue muy emotivo el uso del tum y la chirimía, así como el acto popular en la Plaza de la Constitución, con la presencia de la Guatemala multiétnica, multicultural y multilingí¼e.
Continúa.