El artesano de la prosperidad y caí­da de Islandia


David Oddsson tuvo que dimitir de su cargo de gobernador del Banco Central de Islandia por orden de la nueva primer ministro Johanna Sigurdardottir.  FOTO LA HORA: archivo

El gobernador del Banco Central de Islandia, David Oddsson, a quien la nueva Primera Ministra del paí­s pidió ayer su dimisión, es el artesano de la liberación del sector financiero origen de la prosperidad y posterior hundimiento de la economí­a de la isla.


En una entrevista a la radio nacional, la nueva primera ministra Johanna Sigurdardottir exigió la dimisión inmediata de Oddsson y de otros dos dirigentes del Sedlabanki con el fin de devolver a las instituciones del paí­s la credibilidad mundial.

A sus 61 años, Oddsson, al frente de la institución desde 2005 y antiguo primer ministro, ha sido duramente criticado en los últimos meses por los islandeses, que le consideran responsable del hundimiento de la economí­a del paí­s.

Sin embargo, Oddsson se ha defendido de las crí­ticas. «Lo más fascinante es que entre la gente que está detrás de esta campaña, están los responsables de la situación a la que nos enfrentamos», declaró en noviembre.

Este jurista de formación entró en la actividad polí­tica en 1982 al convertirse en alcalde de Reikiavik, puesto que ocupó durante 10 años y que le proporcionó una gran popularidad, a pesar de que algunos le acusaron de autoritarismo.

La alcaldí­a de la capital le sirvió de trampolí­n para conquistar en 1991 la presidencia del Partido de la Independencia (centro-derecha) y para ganar ese mismo año las elecciones, convirtiéndose en primer ministro desde 1991 a 2004.

Durante esa época, Oddsson llevó a cabo una polí­tica muy liberal que originó un desarrollo internacional muy rápido de los tres grandes bancos islandeses, que llevó al paí­s nórdico a unos años de boom económico vertiginoso fuera de los tradicionales sectores de la pesca y de la industria pesada.

Bajo su dirección, la isla de 320.000 habitantes se colocó entre los Estados más prósperos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), con un crecimiento medio del Producto Interior Bruto (PIB) del 4% anual, con un pico del 7,7% en 2004 y un 4,9% en 2007.

Pero este sector bancario hipertrofiado también es el origen del hundimiento espectacular y rápido de la economí­a islandesa en octubre, así­ como de la depreciación de la corona islandesa a casi la mitad de su valor del pasado año.

Los activos gestionados por los bancos llegaron a representar nueve veces el PIB del paí­s, pero las tres grandes entidades, Kaupthing, Landsbanki y Glitnir, tuvieron que ser nacionalizadas tras estallar la crisis.

En el aspecto polí­tico, Oddsson destacó por su oposición feroz a una adhesión de Islandia a la UE.

Antes de acceder en 2005 al puesto de gobernador del Banco Central, Oddsson fue nombrado ministro de Relaciones Exteriores (2004-2005), cargo en el que no se sintió a gusto debido a sus lagunas lingí¼í­sticas.