«Un Arca de Noé vegetal» que albergará semillas de los principales cultivos comestibles será inaugurada hoy en pleno corazón del írtico, en territorio noruego, con el objetivo de garantizar la supervivencia de una serie de especies esenciales.

Esta reserva de semillas que costó seis millones de euros, invertidos por Noruega, podrá contener hasta 4,5 millones de muestras, el doble de las variedades existentes, según el Fondo Mundial para la Diversidad de los Cultivos (GCDT), impulsora del proyecto.
Sus propósitos son numerosos: proteger la diversidad vegetal del cambio climático, de las catástrofes naturales y de la acción del hombre y de las guerras.
Cavada en una montaña del archipiélago noruego de Svalbard, este «Arca de Noé vegetal», será inaugurada por la militante ecologista keniana y premio Nobel de la Paz, Wangari Maathai, y por el primer ministro noruego, Jens Stoltenberg.
En presencia también del presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, Maathai y Stoltenberg depositarán simbólicamente granos de arroz en una de las tres cámaras frías del depósito bajo alta seguridad, a tan sólo un millar de kilómetros del Polo Norte.
Rodeada por enormes paredes de cemento y una puerta blindada, con alarma y sensores para detectar la presencia de los osos polares, esta «cámara del día del juicio final» fue construida a 130 metros por encima del nivel del mar, para evitar una inundación si los glaciares de Groenlandia o el Artico se derritieran por el calentamiento del clima.
La estructura de cemento también fue construida para resistir un ataque con misiles o la caída de un avión.
Actualmente existen más de 200 mil variades de arroz o de trigo, pero esta diversidad está desapareciendo con rapidez, debido a las enfermedades, el cambio climático o las actividades del hombre.
A modo de ejemplo, baste decir que en 1949 en China, los granjeros veían crecer más de 10 mil variedades de trigo. Veinte años después, quedaban solamente unas mil.
Según la GCDT, la diversidad genética es indispensable para preparar cultivos resistentes a las enfermedades, más nutritivos, que consuman menos agua y abono, y que sean capaces de adaptarse al calentamiento climático.
La nueva reserva de semillas también será una suerte de red de seguridad, que en condiciones óptimas recibirá a 18 grados bajo cero duplicados de semillas ya almacenadas en alguno de los 1 mil 400 bancos de genes que existen en el mundo.
Los Estados y las instituciones seguirán siendo dueños de sus granos y podrán recuperar muestras si un cultivo desapareciera en su medio natural.
El archipiélago de Svalbard tiene una superficis dos veces superior a la Bélgica y una población de 2 mil 300 habitantes. Paradójicamente, allí no crece nada.
Por esa razón se lo ha considerado el lugar ideal: aislado pero accesible, frío todo el año y …. políticamente estable.
Impulsor del proyecto «Arca de Noé vegetal», inaugurada hoy en el írtico, Cary Fowler, director del Fondo Mundial para la Diversidad de Cultivos (GCDT), estima que la diversidad vegetal es un «seguro de vida» para la humanidad, que de esa forma estará mejor preparada para enfrentar el cambio climático.
PREGUNTA – Una docena de especies agrícolas representan lo esencial de la alimentación humana, entonces ¿Por qué es necesaria la diversidad vegetal?
RESPUESTA – Porque la diversidad es lo que permitirá a esas especies y a todas las otras del mundo, adaptarse a las nuevas condiciones. Vamos a tener nuevas condiciones climáticas. Las molestias y las enfermedades seguirán evolucionando y lanzando ataques más efectivos contra nuestros cultivos.
Nuestra producción y su valor nutritivo deben mejorarse y además necesitamos nuevos cultivos que crezcan en terrenos áridos, que puedan crecer utilizando menos agua y menos abonos que son fabricados con gas natural (emisor de dióxido de carbono, CO2).
Sin diversidad en nuestros cultivos, nuestra agricultura dejaría de funcionar y caducaría.
P – La opinión pública está informada sobre la extinción de especies animales, pero no tanto sobre las especies vegetales. ¿Cuál es la amplitud de los daños en el segundo caso?
R – Hay una extinción en masa de nuestras variedades agrícolas. Efectivamente, el público está muy bienb informado sobre las amenazas que pesan sobre las ballenas, los tigres o los osos polares. Uno puede mirarlos a los ojos y sentir simpatía. Algo que no es realmente posible con una variedad de trigo o de zanahoria. La emisión está ausente inclusive si hablamos de un recurso natural muy importante para el ser humano. Y cada día, perdemos un poco de esa diversidad.
P – ¿La reserva de semillas de Svalbard es la solución para todos nuestros problemas?
R – No. Pienso que la reserva de semillas es un paso histórico, pero no es la solución a nuestros problemas. Son indispensables otras cosas. Necesitamos muy buenos bancos genéticos en el resto del mundo, que puedan suministrar directamente a los agricultores y a los investigadores lo que necesitan.
Pero esta reserva de semillas es la red de seguridad, es nuestro seguro de vida. Y además, también tenemos que aprender más sobre nuestra diversidad. Tenemos una diversidad importante pero eso no significa que conozcamos y comprendamos todo.
Para que pueda utilizarse esta diversidad en el futuro para adaptarnos a los cambios climáticos, necesitaremos hacer un inventario completo. Tememos muchos libros en los estantes, pero estamos lejos de haberlos leído todos.