El ambiente en Navidad


El ambiente navideño, sin duda, no es el que muchas personas creyeron que se vive en estas fechas; me refiero al aire respirable, al suelo inundado de desechos y a los ensordecedores ruidos provenientes de diversas fuentes.

Rolando Alfaro

En ese sentido, quizás por malas costumbres no hemos podido reparar, en el entorno nacional, que para poder convivir pací­ficamente, no es necesario contaminar el ambiente.

Sin embargo, por esa lentitud e inconciencia de algunos sectores, y quizá poca comunicación social, es que cada año toleramos que se continúe contaminando el entorno humano.

Grupos diversos de personas confunden el cambio de clima por el de las estaciones, craso error, pues aparte es alterar el ambiente a los ecosistemas y otra son las estaciones que en el paí­s, únicamente, son dos: seca y lluviosa.

Asimismo, nos llama poderosamente la atención que algunos funcionarios públicos que finalizan su tiempo de trabajo, se contenten con ofrecernos informes de polí­ticas ambientales al final de su jornada, cuando esas publicaciones se esperarí­an con mayor interés al principio de su perí­odo de trabajo. Ello, no es posible, ya que los expertos, nacionales y extranjeros, comprenden muy bien, que tales iniciativas deben contar con un apoyo polí­tico fuerte y programas de seguimiento permanentes que, a su vez, entrañan: enseñanza ambiental a todo nivel, utilización de los medios de comunicación social y emisión de leyes y reglamentos.

En materia ambiental, la República de Guatemala, ha ido perdiendo terreno, pues no es suficiente el trabajo burocrático parcial, sino integral nacional, buscando el equilibrio ecológico.

No debe confundirse freno al progreso y desarrollo de la Nación con medidas que, basadas en la sustentabilidad, mejoren el ambiente y busquen una calidad de vida más acorde con la época en que se vive. El progreso debe servir al hombre, no destruirlo.

Finalmente, es nuestro deseo porque mis estimados lectores hayan pasado una tranquila Natividad del Señor y un Año Nuevo sano y ambientalmente compatible. Ofrecemos continuar con nuestros artí­culos, en LA HORA, luego de haber pasado quebrantos de salud que nos impidieron llegar con la asiduidad que acostumbramos en esta columna.