El abuso sexual sigue siendo un tabú


Estudios realizados muestran que las mujeres y los niños sufren más violación y delincuencia.

Un estudio que fue realizado por el Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales de Guatemala (ICCPG) muestra datos estadí­sticos en los que se afirma que las mujeres que sufren de delitos como violación sexual, estupro, abusos deshonestos, rapto, violencia intrafamiliar, no hacen las denuncias porque creen serán unos casos más que irán al archivo.

Ana Miza
lahora@lahora.com.gt

Además estiman que hasta en algunas ocasiones no se reciben las acusaciones debido a que en la mayorí­a de los casos el personal es masculino y las denunciantes afirman que es de suma importancia el sexo, ya que los hombres inspiran poca confianza hacia las agredidas dado el estado de pánico, vulnerabilidad, miedo, vergí¼enza y el rechazo al agresor de las ofendidas.

El estudio de la ICCPG informa que dentro de los casos en que se solicitaron medidas de protección según su necesidad, estas no fueron atendidas en su totalidad, y que solamente tuvieron mayor relevancia cuando el victimario era un familiar o cercano a la ví­ctima.

En estos casos, la medida que normalmente se aplica es la prohibición de que el victimario se acerque al domicilio de la ví­ctima o a la ví­ctima misma, cuando existiese tal necesidad o cuando esté en peligro la integridad de la ví­ctima.

Según datos que maneja la Fiscalí­a de la Mujer en cuanto a estos casos, se estima que los departamentos de Petén, Escuintla, Chiquimula, Quetzaltenango y Alta Verapaz, son los departamentos en donde más casos se manifiestan.

Sin embargo los delitos de abuso sexual no solo se manifiestan en las mujeres, también hay datos por parte de la Procuradurí­a General de la Nación que existen casos en donde los abusos deshonestos y violaciones sexuales contra niñas y niños aumentan cada dí­a.

La abogada Nineth Guevara, de la PGN, manifestó que en la mayorí­a de casos los menores de entre de 5 y 15 años sufren abusos deshonestos (manoseo), y el segundo lugar lo ocupan las violaciones sexuales. Añadió: «En un 90 por ciento, esos delitos son cometidos por familiares, y el resto, por desconocidos».

Prefieren silencio

La cantidad de abusos es considerada superior, pues en muchos casos no se denuncian porque la ví­ctima teme más agresiones de parte del victimario, señaló Lucrecia Jerónimo, de la coordinadora del Programa Lucha Contra las Exclusiones (PLCE), que es parte de la Comisión Presidencial de Derechos Humanos (Copredeh).

«Cuando el violador es ajeno a la familia, las afectadas y sus parientes son muchas veces amenazadas de muerte, para que no hagan denuncias», agregó Jerónimo.

Instituciones como la Secretarí­a de Bienestar Social, la Procuradurí­a de los Derechos Humanos, la Procuradurí­a General de la Nación y el Ministerio Público coinciden en que los casos que han tenido un alarmante aumento en los últimos dos años se refieren a abuso sexual, y que en muchas oportunidades es un problema oculto, pues las ví­ctimas temen comentar lo sucedido.

«Cuando el violador es ajeno a la familia, las afectadas y sus parientes son muchas veces amenazadas de muerte, para que no hagan denuncias»

Lucrecia Jerónimo,

COPREDEH