De acuerdo con un informe del Prodessa, más de la mitad de 130 escuelas -monitoreadas en cuatro departamentos- continúan efectuando algún cobro a los padres de familia.
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Esto se debe a la insuficiencia del fondo de gratuidad que les fue asignado, cuyo monto dependía de la cantidad de infantes inscritos.
El monitoreo se hizo cuatro meses después que la medida fuera implementada en los municipios de La Libertad, Petén; Chisec, Alta Verapaz; Ixcán y San Bartolomé Jocotenango, Quiché, y Santa Lucía Utatlán, Sololá.
A criterio de Francisco Cabrera, integrante de Proyecto de Desarrollo Santiago (Prodessa), se reportó un incremento de 42% de la matrícula estudiantil, cuyo dato evidencia que la universalidad de la educación primaria no es una realidad todavía.
Cabrera señaló que pese a lo positivo del aumento, ha existido incapacidad del Ministerio de Educación de proveer de recursos y materiales a las escuelas para que atiendan a la población estudiantil, puesto que pese a que el 87% de los establecimientos obtuvo el fondo a tiempo, aún hay un déficit de 294 aulas y unos seis mil pupitres para atender la demanda, en los municipios monitoreados.
«Los maestros siguen en la lógica de requerir pagos y se resisten a prescindir del aporte de las familias, y usan algunos mecanismos de coerción para ello», adujo Cabrera.
Los cobros que persisten en las escuelas se destinan para celebraciones, compra de agua, reparaciones menores, pasaje de maestros, contribución para pruebas y algunas que cobran la inscripción.