En Guatemala la población de las personas que no han alcanzado los 18 años es de 4 millones 603 mil, de estos el 21 por ciento se encuentra en trabajo infantil o peligroso, lo que significa que uno de cada cuatro se encuentra en esta situación.
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Más del 52 por ciento de estos menores que se encuentran trabajando pertenecen a pueblos indígenas, conforme aumenta la edad son más las niñas y niños los que se incorporan al trabajo infantil y menos los que asisten a la educación formal.
En general cuatro de cada diez que trabajan no asisten a la educación formal, este número aumenta en zonas rurales principalmente donde se da mayor prevalencia del trabajo doméstico y adolescente con un 67 por ciento.
Dos de cada diez niños y adolescentes que trabajan realizan actividades domésticas por más de 28 horas a la semana, especialmente las adolescentes mujeres, y uno de cada dos labora en actividades relacionadas con el campo, principalmente niños y adolescentes varones.
Siete de cada diez hogares que tienen niños, niñas y adolescentes trabajadores son clasificados en extrema pobreza y ocho de cada diez hogares pobres se ubica en el área rural.
TAREAS PELIGROSAS
El Ministerio de Salud indica que las principales tareas habituales, peligrosas con posibles consecuencias para la niñez y adolescencia se encuentran la carga y acarreo de productos, pues las consecuencias de salud para los niños pueden provocar deformaciones articulares, Oseas, dislocación de hombros, ampollas en manos y pies, así como laceraciones traumatismos de espalda y lesiones musculares.
Además una tarea de trabajo en la cual los menores corren riesgo son las actividades relacionadas con la manipulación química con sustancias toxicas, ya que puede producirle intoxicaciones, lesiones hepáticas, trastorno de los nervios neurológicos, cáncer, trastornos de la salud reproductiva, como infertilidad masculina y femenina.
También existen riesgos de salud en trabajos domésticos como el cocinar o planchar, ya que estas pueden causar cortes, quemaduras y enfermedades respiratorias, alergias y lesiones.
PROTOCOLO
El Ministerio de Salud presentó el protocolo de atención en salud integral para la niñez y adolescencia en situación de trabajo infantil y sus peores formas, con el objetivo de contribuir en la prevención y erradicación del trabajo infantil por medio de la preservación de la integridad física, mental, cultural y social requerida para garantizar la vida, crecimiento y desarrollo bajo los derechos de protección integral.
Asimismo, se promueve la coordinación y comunicación multisectorial relacionadas con la atención y protección de la niñez y adolescencia trabajadora, para prevenir y erradicar esta problemática.
El protocolo comienza intervenciones oportunas e integrales en prevención de enfermedades, así como la rehabilitación para la niñez y adolescencia en situación de trabajo infantil. Esta medida será implementada en la red de servicios de salud de los diferentes niveles de atención.