La Fuerza Armada de Venezuela está en alerta luego de que el grupo terrorista Al- Qaeda llamase a atacar las instalaciones petroleras de los países que suministran crudo a Estados Unidos desde fuera de Oriente Medio, dijo hoy el ministro de Defensa, Raúl Isaías Baduel.
La Fuerza Armada despliega «un esfuerzo de búsqueda a través de organismos de inteligencia para detectar cualquier presunta anormalidad», dijo Baduel a periodistas.
«El subsistema de inteligencia militar se suma al esfuerzo de búsqueda del resto de organismos del Estado, para que estemos alerta y atentos, y tomemos las acciones e instrumentemos los planes de seguridad previamente establecidos, pero que los reforcemos a objeto de garantizar esa seguridad», dijo.
Sin embargo, el ministro llamó a tener paciencia para no causar alarma entre la población.
«Prefiero que tengamos un poco de paciencia. Hay que entender que son temas muy delicados que deben ser manejados con mucho tino y mucho cuidado porque también puede generar alguna intranquilidad en el colectivo nacional y no sería nada apropiado que eso sucediera», advirtió.
La rama saudí del grupo terrorista Al Qaida instó el miércoles a atacar las instalaciones petroleras de los países situados fuera de Oriente Medio que suministran crudo a Estados Unidos, y citó a Canadá, México y Venezuela,
«A largo plazo, Estados Unidos no necesitará de Oriente Medio (para el petróleo) o reducirá su dependencia, y será provisto de petróleo desde Canadá, México y Venezuela», informó el miércoles la rama saudita de Al Qaida a través de un artículo de su revista en línea, Sawt al-Jihad (La Voz de la Yihad).
Además de Venezuela, los gobiernos canadiense y mexicano afirmaron que vigilaban permanentemente sus infraestructuras petroleras. Pero Canadá, primer abastecedor de Estados Unidos, no elevó su nivel de alerta tras conocerse la noticia.
A pesar de que los gobiernos afectados han tomado en serio estas amenazas, los mercados financieros las recibieron de forma imperturbable.
Los expertos en mercado petrolero relativizaban el jueves el impacto de las amenazas de Al Qaida al destacar el carácter rutinario de ese riesgo geopolítico y el hecho de que el mercado dispone de suficiente capacidad excedentaria.
Los precios del petróleo no se movieron un ápice después de la noticia.