Grandes manifestaciones que coreaban consignas contra los militares partieron hoy de mezquitas de todo El Cairo con el fin de unirse a decenas de miles de personas en la plaza Tahrir en un nuevo mítin para conmemorar el aniversario de la caída de Hosni Mubarak.
Muchos de los presentes exigían una transferencia pronta del poder por parte de los militares gobernantes y el juicio a generales por la muerte de manifestantes.
Las tensiones surgieron cuando una marcha de cientos de inconformes se encaminó al edificio del Ministerio de Defensa y se topó con decenas de simpatizantes de los militares que coreaban «el ejército y el pueblo son una mano». El grupo partidario de las fuerzas armadas formó una cadena humana a través de una intersección vial, pero los manifestantes la atravesaron al tiempo que gritaban «abajo el gobierno militar».
Frente a alambre de púas y vehículos blindados que resguardan el ministerio, los inconformes gritaron consignas contra los generales. El manifestante Ahmed al-Aish dijo que el objetivo del mítin era enviarles un mensaje a las fuerzas armadas: «Deben irse».
Las protestas, que incluían mítines masivos en otras ciudades egipcias, conmemoraron el primer aniversario del «Viernes de la ira», uno de los días más sangrientos de la oleada de protestas de 18 días que culminó con el derrocamiento del presidente Mubarak.
En ese viernes, las fuerzas de seguridad de Mubarak abrieron fuego sobre manifestantes que se dirigían a Tahrir desde diversas partes de la capital, y con ello mataron e hirieron a cientos. Los inconformes se defendieron durante horas hasta que las odiadas fuerzas policiales del mandatario se vieron obligadas a retirarse de las calles.
Un año después, los manifestantes exigen que las fuerzas armadas, que han gobernado desde la caída de Mubarak el 11 de febrero, dejen el poder.